Pueblo v. Rivera Robles
Opinion
emitió la opinión del Tribunal.
H-1
Al decidir esta apelación evocamos nuevamente los pro-nunciamientos en Pueblo v. Mattei Torres, 121 D.P.R. 600, 602-603 (1988), respecto a “que en ‘“procesos criminales contra acusados de violación, existe una tendencia a conside-rar la perjudicada como una pieza más de evidencia. El rol de la víctima es establecer un caso legal contra el ofensor; las víctimas frecuentemente informan que sus encuentros con la Policía, fiscales y personal del tribunal fueron más traumá-[861] ticos que el incidente de la violación.” Judicial Attitudes Toward Rape Victims, 57 Judicature 303 (1974)’. Hoy, diversos estudios científicos demuestran que desde sus inicios la ma-yoría de las víctimas experimentan no sólo el ataque a su integridad corporal, sino diversas lesiones severas, de carác-ter psicológico, que oscilan desde miedo, ansiedad, paranoia, depresión, confusión, sensibilidad interpersonal, autoestima y ajuste social. Se ha confirmado que estos efectos perduran más tiempo de lo que originalmente se pensaba. P.A. Resick, The Trauma of Rape and the Criminal Justice System, 9 Just. Sys. J. 52 (1984); T.M. Massaro, Experts, Psychology, Credibility, and Rape: The Rape Trauma Syndrome Issue and its Implications for Expert Psychological Testimony, 69 Minn. L. Rev. 395 (1985); J.V. Becker, L.J. Skinner, G.G. Abel, J. Howell y K. Bruce, The Effects of Sexual Assault on Rape and Attempted Rape Victims, 7 Victimology 106 (1982); B.S. Griffin y C.J. Griffin, Victims in Rape Confrontation, 6 Victimology 59 (1981); M.J. Walker y S.L. Brodsky, Sexual Assault, the Victim and the Rapist, 2da ed., Massachusetts, Lexington Books, 1976; D. Chappell, R. Geis y G. Geis, Forcible Rape: The Crime, the Victim and the Offender, Nueva York, Columbia Univ. Press, 1977”.
Esta psicodinámica se agrava en ataques sexuales a me-nores. Debido a la corta edad —dato que de ordinario refleja inmadurez— se acepta que el mismo proceso judicial y la propia confrontación en el tribunal resulta en una carga traumática adicional. Notas, The Testimony of Child Victims in Sex Abuse Prosecutions: Two Legislative Innovations, 98 Harv. L. Rev. 806 (1985); D. Libai, The Protection of the Child Victim of a Sexual Offense in the Criminal Justice System, 15 (Núm. 3) Wayne L. Rev.. 977,1008 (1969); Parker, The Rights of Child Witnesses: Is the Court a Protector or Perpetrator, 17 New Eng. L. Rev. 643 (1982); C. Bohmer y A. Blumberg, Twice Traumatized: The Rape Victim and the Court, 58 Judicature 391, 398-399 (1975); C.M. Mahady-[862] Smith, The Young Victim as Witness for the Prosecution: Another Form of Abuse?, 89 Dick. L. Rev. 721, 732 (1985).
Footnotes
121 P.R. Dec. 858 (Pueblo v. Rivera Robles) — published by Counsel Stack Legal Research, free access to 12M+ legal documents.