Anaya Vega v. Kmart Corp.

7 T.C.A. 756, 2002 DTA 26
CourtTribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico
DecidedJune 22, 2001
DocketNúm. KLAN-00-00156
StatusPublished

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Bluebook
Anaya Vega v. Kmart Corp., 7 T.C.A. 756, 2002 DTA 26 (prapp 2001).

Opinion

Pesante Martínez, Jueza Ponente

[757]*757TEXTO COMPLETO DE LA SENTENCIA

Comparece la parte demandada, Kmart Corporation, en el interés de obtener la revocación de la sentencia emitida por el Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Humacao, mediante la cual se declaró con lugar la demanda en daños y peijuicios presentada por Marisel Anaya Vega, Pedro Cruz Rodríguez, la sociedad legal de gananciales compuesta por ambos y Santa Vega Valentín.

Se modifica la sentencia apelada a los fines de eliminar las partidas asignadas a Pedro Cruz Rodríguez, la de la sociedad legal de gananciales y honorarios de abogado. Así, también, se reduce la compensación de Marisel Anaya Vega a $10,000.00 y la de Santa Vega Valentín a $5,000.00. Así modificada, se confirma la sentencia apelada.

I

Los demandantes Marisel Anaya Vega, su esposo Pedro Cruz Rodríguez, la sociedad legal de gananciales compuesta por ambos y Santa Vega Valentín, presentaron una reclamación por daños y peijuicios contra CT Corporation System. Alegaron que cuando la codemandante Marisel Anaya Vega (Marisel) salía de hacer sus compras en Kmart, en compañía de sus dos hijos y su madre Santa Vega Valentín (Santa), fue intervenida por dos empleados para que regresara a Kmart por alegadamente haber hurtado dos lámparas. Pero, luego le permitieron irse con toda la mercancía.

Los demandantes enmendaron su demanda e incluyeron a Kmart Corporation, apelantes en este caso. Kmart contestó la demanda negando todas las alegaciones, y como defensa afirmativa planteó que la demanda no aducía hechos constitutivos de una causa de acción. También, que los hechos que daban acción a la reclamación de Marisel, habían sido causados por ella misma mediando culpa y negligencia.

Luego de varios incidentes procesales que culminaron con la celebración del juicio en sus méritos, el Tribunal de Instancia emitió sentencia y declaró con lugar la demanda. En su sentencia, Instancia estimó los daños sufridos por los codemandantes en $35,000.00 para Marisel; $10,000.00 para Santa; $5,000.00 para Pedro Cruz; y $10,000.00 a la sociedad legal de gananciales compuesta por Marisel y Pedro. Por considerar que no se aportó prueba a favor de sus hijos, no se le concedió indemnización a éstos. Por otro lado, se estimó que la parte demandada fue temeraria en la tramitación del pleito, y se le impuso la suma de $5,000.00 por concepto de honorarios de abogado.

Inconforme con la sentencia, Kmart presentó el recurso de apelación ante este foro alegando los siguientes errores:

"PRIMER ERROR
Incidió el Honorable Tribunal de Instancia en error manifiesto, clara arbitrariedad, prejuicio, pasión y parcialidad al aquilazar la prueba desfilada al concluir que la demandante Marisel Anaya Vega entendió de buena fe que al pagar los $66.00 en la caja de salida estaba también pagando las sustituciones de las piezas que se habían roto en el área de lay-away; al concluir que la parte demandada contribuyó y/o provocó la supuesta confusión de la demandante al creer que había pagado; al concluir que toda la situación fue causada por falta de diligencia y cuidado de la supervisora de cajeras y al no concluir que la demandada tuvo motivo fundado para detener a la demandante.
SEGUNDO ERROR
Erró el Tribunal de Instancia al determinar que el incidente ocurrió en el estacionamiento, casi llegando al vehículo de la demandante; que ésta fue tomada por un brazo; que le quitaron el carrito donde llevaba sus artículos y que luego de revisar los recibos de compra, los empleados determinaron que todo estaba bien.
[758]*758 TERCER ERROR
Erró el Tribunal de Instancia al determinar que como producto del incidente, la demandante padeció de "depresión mayor severa" y concederle la suma de $35,000.00por daños; al concederle al codemandante Pedro Cruz Rodríguez la suma de $5,000.00 y a la sociedad legal de gananciales compuesta por ambos la suma de $10,000.00; y al conceder a la codemandante Santa Vega Valentín la suma de '$10,000.00.
CUARTO ERROR
Erró el Tribunal de Instancia al determinar que la parte demandada incurrió en temeridad y al imponerle la suma de $5,000.00por concepto de honorarios de abogado."

Con el beneficio de la transcripción de los testimonios vertidos en juicio, procederemos a resumir aquellas porciones pertinentes a los errores señalados en el recurso. En apretada síntesis, Marisel testificó lo siguiente:

"Fue con su madre y sus dos hijos a Kmart a saldar un Lay-Away, al cual ya había abonado $200.00. Había mucha gente, por lo que estaban atendiendo por números. En lo que la llamaban, tomó un carrito de compras y se fue a mirar la tienda; escogió algunas cosas para comprar ese día. Cuando le tocó su tumo, la codemandante le dio el número y recibo de Lay-Away a la empleada de Kmart; ésta le buscó la mercancía. La empleada iba echando en un carrito la mercancía, y le decía a Marisel: esto es suyo, un set de sábanas, e iba tachando el artículo de la lista. Entre los artículos separados en Lay-Away, se rompieron dos lámparas, y la empleada le buscó dos nuevas para sustituirlas. Luego de pagar en la caja de Lay-Away $112.91, la codemandante se dirigió a las cajas principales a pagar la mercancía que había escogido ese día en el otro carrito; el total fue $66.00. La Supervisora de Caja firmó el recibo de Lay-Away como que estaba todo bien."

Salió de la tienda con un carrito y un niño al lado. Su madre cogió el carrito de Lay-Away y al otro niño. Marisel continuó su testimonio:

"Salíamos afuera... voy saliendo, cuando estoy llegando al parking, a mi carro, escucho una voz de una mujer que. dice: señora, entonces yo miré y seguí, pero que la señora volvió: señora, y ahí volví yo y miré y ella acercándose más a mí. Entonces me paró y le digo: soy yo, y ella me dice: sí, usted señora. Me paré, entonces ahí vino ella con otro señor, y el señor me quitó el carrito (y el de su mamá), ella me cogió por el brazo y me dice: señora, usted no ha pagado la mercancía. (La codemandante fue llevada al área de Lay-Away, y llamaron al gerente.) El verificó los recibos y la miró a ella y le dijo: esto está bien, esto te lo voy a dar por escrito; el empleado le devolvió los dos carritos. Pues, ahí entonces yo fui donde mi mamá, donde ella se había quedado con mis dos niños. Y entonces yo, cuando llegué, me abracé a ella y empezamos a llorar como cinco o diez minutos. Luego, nos montamos en el carro y no pude irme tampoco rápido, estuve dentro del carro llorando. Los nenes también estaban llorando."

Marisel añadió que luego de este incidente, visitó aproximadamente 20 veces al siquiatra Carlos Vargas Villanueva; de 7 a 8 en 1995, de 6 a 7 en el 1996 y de 4 a 5 en el 1998. Su sintomatología consistió en estar muy triste, angustiada, desanimada, problemas para dormirse, pesadillas. Se sentía que no valía como ser humano, momentos de llanto y miedo. Tuvo problemas con el apetito; sentía que la estaban velando. Que oía que la llamaban; que una catástrofe había pasado en su vida. Se tenía que ir más temprano de su trabajo por sentirse deprimida, y no ejercía sus funciones como debía. Pero prefería ir a trabajar porque sentía que la soledad le hacía más daño.

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