El Pueblo de Puerto Rico v. Batista Montañez

113 P.R. Dec. 307, 1982 PR Sup. LEXIS 210
CourtSupreme Court of Puerto Rico
DecidedOctober 19, 1982
DocketNúmero: CR-82-11
StatusPublished
Cited by14 cases

This text of 113 P.R. Dec. 307 (El Pueblo de Puerto Rico v. Batista Montañez) is published on Counsel Stack Legal Research, covering Supreme Court of Puerto Rico primary law. Counsel Stack provides free access to over 12 million legal documents including statutes, case law, regulations, and constitutions.

Bluebook
El Pueblo de Puerto Rico v. Batista Montañez, 113 P.R. Dec. 307, 1982 PR Sup. LEXIS 210 (prsupreme 1982).

Opinion

El Juez Presidente Señor Trías Monge

emitió la opinión del Tribunal.

Este caso plantea la delicada cuestión de si los hechos siguientes configuran el delito de robo o el de apropiación ilegal.

Un estudiante de dieciséis años salió de la escuela una tarde en compañía de su hermano. En el camino se le acer-caron el apelante y otra persona. El apelante le pidió una peseta y el joven, tras responder que no tenía dinero, siguió andando. Poco después sintió que le arrancaron una cadena que llevaba al cuello. El tirón no fue fuerte. No fue golpeado ni empujado. Al principio creyó que se trataba de un juego de su hermano. El perjudicado se volvió y vio al apelante parado a pocos pies de él. Alguien le ordenó continuar su marcha. El joven obedeció.

El apelante fue apresado dos días después. Fue hallado culpable por tribunal de derecho, del delito de robo. Se le sentenció a cumplir una pena de ocho años de prisión. En alzada a este foro alega que erró el tribunal al calificar el delito.

El Art. 173 del Código Penal de 1974 (33 L.P.R.A. see. 4279) dispone:

Art. 173. Robo

Toda persona que se apropiare ilegalmente de bienes mue-bles pertenecientes a otra, ya sustrayéndolos de su persona, o de la persona en cuya posesión se encuentre [sic\, ya en su inmediata presencia y contra su voluntad, por medio de la violencia o de la intimidación, será sancionada con pena de reclusión por un término fijo de doce (12) años. De mediar circunstancias agravantes, la pena fija establecida podrá ser aumentada hasta un máximo de veinte (20) años; de mediar circunstancias atenuantes, podrá ser reducida hasta un mínimo de ocho (8) años.

Esta disposición tiene por fuente inmediata el Art. 238 [309]*309del Código Penal de 1937 (33 L.P.R.A. sec. 851), correspon-diente al de 1902, en que también se decía:

Entiéndese por robo el acto de apoderarse criminalmente de bienes muebles pertenecientes a otro . . . por medio de la violencia o de la intimidación.

Nuestro Código Penal de 1902 se fundó en el de Montana, que a su vez calcó el de California de 1872. El Art. 211 de este último proveía y provee:

Robbery is the felonious taking of personal property in the possession of another, from his person or immediate presence, and against his will, accomplished by means of force or fear.

Las raíces de esta disposición son profundas y extensas. Examinemos las normas prevalecientes en el Derecho común inglés y en el Derecho actual de Estados Unidos. El problema consiste, en este pleito, en la definición del término “violencia”. ¿Representa “violencia”, para fines del delito de robo, el arrebatamiento de un bien mueble de la persona de un ser humano, sin resistencia de éste, por sor-presa y sin causarle daño?

La contestación en el Derecho común era generalmente que no. Rex v. Steward (1690) 2 East, Pleas of the Crown 702; Rex v. Macauley (1783) 1 Leach 287; R, v. Baker (1783) 1 Leach 290. Véanse: W. L. Clark & Marshall, A Treatise on the Law of Crimes, 6ta ed., Chicago, Callaghan & Co., 1958, pág. 782; W. Holdsworth, A History of English Law, 2da ed., London, Methuen and Sweet & Maxwell, 1937, Vol. VIII, pág. 304. De ofrecer el dueño alguna resistencia o de causársele algún daño a su persona o su ropa se estimaba, sin embargo, que había ocurrido violencia. Rex v. Davies (1787) 1 Leach 290n; Rex v. Moore (1784) 1 Leach 335; Rex v. Horner (1790) 1 Leach 291n; Clark & Marshall, loc. cit. La fuerza requerida para constituir violencia, en otras palabras, tenía que montar a algo mayor que la utilizada para apoderarse de la cosa mediante el simple arrebata-miento o arrancamiento (snatching).

[310]*310Para entender la distinción, debe recordarse que el robo, concebido entonces en el Derecho inglés en forma análoga a la definición citada del Código de California, constituía un delito grave desde tiempos de Enrique II. Holdsworth, op. cit, Vol. III, pág. 368. Era duramente castigado. A todas luces, los tribunales ingleses fueron desarrollando distingos para mitigar el rigor de la pena en ciertas circunstancias. Aun así, se resolvió que algunos tipos de apoderamiento súbito de cosas constituían robo. En Rex v. Lapier, 168 E.R. 263 (1784), se decidió que era robo y no hurto arrancarle un pendiente a una dama. Valga apuntar, no obstante, que se infligió daño a la oreja en tal caso. En Rex v. Mason, 168 E.R. 876 (1820), sin embargo, el ladrón le arrancó una ca-dena que la víctima llevaba al cuello, con la que aseguraba un reloj. Para arrebatarla, el ladrón tuvo que dar dos o tres tirones. Se resolvió que hubo que vencer la resistencia que representaba la cadena y que ello constituía la fuerza nece-saria para cometer robo.

Al expresarse sobre el grado de fuerza implícito en el concepto de “robo”, Blackstone escribió:

... it is enough that so much force, or threatening by word or gesture, be used as might create an apprehension of danger, or induce a man to part with his property without or against his consent,

Estos conceptos, con olvido usual de la norma sentada en Rex v. Mason, supra, y de la amplia expresión de Blackstone, pasaron a constituir la regla judicial o estatutaria prevaleciente hoy en Estados Unidos, con algunas excep-ciones. La norma general es que el arrebatamiento de una cosa por sorpresa a una persona no constituye robo. 4 Wharton’s Criminal Law, 14ta ed., New York, The Lawyers’ Co[311]*311operative Publishing Co., 1981, Sec. 480, págs. 68-69; Annot., Purse Snatching as Robbery or Theft, 42 A.L.R.3rd 1381 (1972). En Massachusetts, Kentucky y algunos otros estados, se sostiene que hechos análogos a los envueltos en el caso de autos, configuran el delito de robo.

Commonwealth v. Jones, 283 N.E.2d 840 (1972), es representativo de la regla minoritaria. El tribunal de última instancia de Massachusetts resolvió en este caso —el cual trataba del arrebatamiento, por sorpresa, de una car-tera a una mujer, sin oportunidad de ofrecer resistencia— que “el grado de fuerza es impertinente, siempre que sea suficiente para obtener la propiedad de la víctima ‘contra su voluntad’ ”. Pág. 843.

California ha aminorado también, por decisión judicial, la norma del Derecho común, aunque de modo distinto. En California, al igual que en la obra de Blackstone, se estima que el grado de fuerza requerido no es pertinente. Basta con utilizar la fuerza necesaria para efectuar el apoderamiento. La diferencia estriba en que el juzgador de los hechos está enteramente libre para escoger entre condenar por robo o por hurto mayor. People v. Lescallett, 176 Cal. Rptr. 687, 123 Cal.App. 3d 487 (1981); People v. Roberts, 129 Cal. Rptr. 529, 57 Cal.App. 3d 782 (1976); People v. Church, 48 P. 125 (1897). Véase: M. C. Bassiouni, Substantive Criminal Law, Illinois, C. C. Thomas, 1978, pág. 335.

Free access — add to your briefcase to read the full text and ask questions with AI

Related

El Pueblo De Puerto Rico v. Montalvo Saavedra, Luis
Tribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico, 2024
El Pueblo De Puerto Rico v. Sanchez Perez, Angel Yamil
Tribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico, 2024
Pueblo v. Delgado Carrión
13 T.C.A. 440 (Tribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico, 2007)
Pueblo v. Díaz Morales
12 T.C.A. 1 (Tribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico, 2006)
Pueblo v. Báez Ramos
149 P.R. Dec. 469 (Supreme Court of Puerto Rico, 1999)
Pueblo v. Luis Baez Ramos Y Otros
99 TSPR 153 (Supreme Court of Puerto Rico, 1999)
Pueblo v. Ríos Dávila
143 P.R. Dec. 687 (Supreme Court of Puerto Rico, 1997)
Pueblo v. Rivera Torres
121 P.R. Dec. 128 (Supreme Court of Puerto Rico, 1988)
Pueblo v. Martínez Torres
120 P.R. Dec. 496 (Supreme Court of Puerto Rico, 1988)
Pacheco Rodríguez v. Vargas
120 P.R. Dec. 404 (Supreme Court of Puerto Rico, 1988)
El Pueblo de Puerto Rico v. Ortiz Tirado
116 P.R. Dec. 868 (Supreme Court of Puerto Rico, 1986)
Pueblo v. Martínez Martí
115 P.R. Dec. 832 (Supreme Court of Puerto Rico, 1984)
Pueblo v. Conde Pratts
115 P.R. Dec. 307 (Supreme Court of Puerto Rico, 1984)
El Pueblo de Puerto Rico v. Calderón Laureano
113 P.R. Dec. 574 (Supreme Court of Puerto Rico, 1982)

Cite This Page — Counsel Stack

Bluebook (online)
113 P.R. Dec. 307, 1982 PR Sup. LEXIS 210, Counsel Stack Legal Research, https://law.counselstack.com/opinion/el-pueblo-de-puerto-rico-v-batista-montanez-prsupreme-1982.