Pueblo v. Rivera Cintrón

2012 TSPR 75
CourtSupreme Court of Puerto Rico
DecidedApril 19, 2012
DocketCC-2010-980
StatusPublished

This text of 2012 TSPR 75 (Pueblo v. Rivera Cintrón) is published on Counsel Stack Legal Research, covering Supreme Court of Puerto Rico primary law. Counsel Stack provides free access to over 12 million legal documents including statutes, case law, regulations, and constitutions.

Bluebook
Pueblo v. Rivera Cintrón, 2012 TSPR 75 (prsupreme 2012).

Opinion

EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

El Pueblo de Puerto Rico

Recurrido Certiorari v. 2012 TSPR 75

Wilfredo J. Rivera Cintrón 185 DPR ____

Peticionarios

Número del Caso: CC-2011-980

Fecha: 19 de abril de 2012

Tribunal de Apelaciones:

Región Judicial Ponce

Abogado de la Parte Peticionaria:

Lcda. Zinia Acevedo Sánchez

Oficina del Procurador General:

Lcda. Zaira Lebrón Anadón Subprocuradora General

Lcda. Lisa M. Durán Ortiz Procuradora General Auxiliar

Materia: Derecho Penal – Concurso de delitos (Arts. 78 y 79 del Código Penal de 2004)

Este documento constituye un documento oficial del Tribunal Supremo que está sujeto a los cambios y correcciones del proceso de compilación y publicación oficial de las decisiones del Tribunal. Su distribución electrónica se hace como un servicio público a la comunidad. EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

Recurrido

CC-2010-0980 v.

Wilfredo J. Rivera Cintrón

Peticionario

Opinión del Tribunal emitida por el Juez Asociado señor MARTÍNEZ TORRES

En San Juan, Puerto Rico, a 19 de abril de 2012.

En esta ocasión debemos resolver si la posesión

simultánea de las drogas conocidas como marihuana,

cocaína y heroína constituye uno o tres delitos al

amparo del Art. 404 de la Ley Núm. 4 de 23 de junio

de 1971, conocida como la Ley de Sustancias

Controladas de Puerto Rico, 24 L.P.R.A. sec. 2404.

De igual forma, nos corresponde auscultar si a la

Ley Núm. 4, íd., le aplica la parte general del

Código Penal de 2004, y en particular, la figura

del Concurso de Delitos regulada en los Arts. 78 y

79 de ese Código, 33 L.P.R.A. secs. 4706-4707. CC-2010-0980 2

I

Como parte de un operativo de drogas, varios agentes

de la Policía de Puerto Rico intervinieron con el Sr.

Wilfredo Rivera Cintrón. Le incautaron 21 bolsas de

heroína, 82 bolsas de la droga conocida como “crack”, 38

bolsas de cocaína y 11 bolsas de picadura de marihuana.

Transcripción de la vista de juicio, Apéndice, pág. 15.

Contra el señor Rivera Cintrón se presentaron tres

acusaciones por violar el Artículo 401 de la Ley Núm. 4,

supra, 24 L.P.R.A. sec. 2401. Específicamente, se le

imputó poseer heroína, cocaína y marihuana con intención

de distribuirlas. Se presentó una acusación por cada una

de las sustancias controladas incautadas.

No obstante, a la luz de la prueba que se presentó

durante el juicio por tribunal de derecho, el Tribunal de

Primera Instancia declaró al peticionario culpable de otro

delito distinto, a saber, tres infracciones al Art. 404 de

la misma Ley Núm. 4, supra, 24 L.P.R.A. sec. 2404,

posesión simple o sin intención de distribuir.

De este modo, el 30 de septiembre de 2009 el foro

primario dictó sentencia. En ella, impuso una pena de tres

años de cárcel en cada uno de los tres cargos, para un

total de 9 años de prisión. Dispuso además, que la pena se

cumpliría consecutivamente y mediante sentencia suspendida

en un programa privado de rehabilitación. Durante el acto

en que se dictó sentencia, la defensa del señor Rivera

Cintrón solicitó que el cumplimiento de las penas fuera CC-2010-0980 3

concurrente. Consideró que los delitos imputados surgieron

de la misma situación de hechos y de la misma transacción.

Por entender que era un asunto discrecional, el Tribunal

de Primera Instancia declinó su solicitud y mantuvo el

cumplimiento consecutivo de las penas.

En desacuerdo, el señor Rivera Cintrón presentó un

recurso de apelación ante el Tribunal de Apelaciones. El

acusado señaló que no se probó su culpabilidad más allá de

toda duda razonable. Además, adujo que no procedía cumplir

sentencia por tres cargos de forma consecutiva pues a su

modo de ver, el foro primario “piramidó [sic] las penas de

un mismo hecho en una misma fecha- un solo acto”. El foro

apelativo intermedio emitió una sentencia el 28 de

septiembre de 2010 y confirmó el dictamen del foro

primario. Luego de discutir y concluir que se probó la

culpabilidad del peticionario más allá de duda razonable,

el Tribunal de Apelaciones sostuvo que el foro primario no

erró al imponer una pena total de 9 años a cumplirse

consecutivamente. Cimentó su proceder en que la doctrina

del concurso de delitos no podía aplicarse a la Ley de

Sustancias Controladas. A tales efectos, expresó:

Es un hecho cierto que el presente caso, es uno de concurso ideal homogéneo, pues se viola la misma disposición legal más de una vez (Art. 404 de la Ley de Sustancias Controladas). Por tanto, aunque este caso es sobre concurso real de delitos, por no estar atemperada la Ley de Sustancias Controladas al modelo de pena dispuesto en el Código Penal de 2004, el foro de instancia podía imponer una pena de tres años por cada delito de posesión de sustancias controladas. Todo ello, pues las penas no pueden agregarse. Asimismo, respecto al modo de cumplir CC-2010-0980 4

las penas, aplica la Regla 179 de Procedimiento Criminal [34 L.P.R.A. Ap. II] la cual le concede discreción al foro de instancia para su imposición de manera concurrente o consecutiva.

Apéndice, pág. 165.

Oportunamente, el señor Rivera Cintrón solicitó

reconsideración, que fue denegada. Aun inconforme, el

señor Rivera Cintrón presentó ante este Foro el recurso de

epígrafe. Señaló que el Tribunal de Apelaciones erró al

“considerar que la posesión simult[á]nea y en un solo acto

de tres sustancias constituye tres delitos distintos”.

Petición de certiorari, pág. 10. Además, esbozó que si

existía un concurso de delitos, no procedía que las penas

fuesen cumplidas de manera consecutiva. Valga apuntar que

el señor Rivera Cintrón no adujo como error la

insuficiencia de la prueba presentada para sostener su

convicción. Por ello, renunció a ese planteamiento en este

Tribunal.

Mediante Resolución de 1 de abril de 2011 expedimos

el auto de certiorari. Ambas partes comparecieron y

expresaron su criterio. Pasamos a resolver el asunto

novedoso que tenemos antes nuestra consideración.

II

A

El Art. 404 de la Ley de Sustancias Controladas,

supra, reza de la siguiente forma en lo que nos concierne:

Será ilegal el que cualquier persona, a sabiendas o intencionalmente, posea alguna sustancia controlada, a menos que tal sustancia haya sido obtenida directamente o de conformidad con la receta u orden de un profesional actuando CC-2010-0980 5

dentro del marco de su práctica profesional, o excepto como se autorice en este capítulo.

Toda persona que viole este inciso incurrirá en delito grave y convicta que fuere será castigada con pena de reclusión por un término fijo de tres (3) años. De mediar circunstancias agravantes, la pena fija establecida podrá ser aumentada hasta un máximo de cinco (5) años; de mediar circunstancias atenuantes, podrá ser reducida hasta un mínimo de dos (2) años. ........

(Énfasis nuestro.)

Como se aprecia, los elementos constitutivos del

delito de posesión de sustancias controladas estatuido en

el Art. 404, íd., son dos: (a) poseer alguna sustancia

controlada sin receta u orden emitida por un profesional

autorizado; (b) con intención criminal.1

En lo que respecta a cuáles son las sustancias

controladas prohibidas, notamos que el Art. 202 de la Ley

de Sustancias Controladas, 24 L.P.R.A. sec. 2202, contiene

una diversidad de disposiciones que establecen cinco

Free access — add to your briefcase to read the full text and ask questions with AI

Related

Blockburger v. United States
284 U.S. 299 (Supreme Court, 1931)
Brown v. Ohio
432 U.S. 161 (Supreme Court, 1977)
Whalen v. United States
445 U.S. 684 (Supreme Court, 1980)
Ball v. United States
470 U.S. 856 (Supreme Court, 1985)
Rutledge v. United States
517 U.S. 292 (Supreme Court, 1996)
Texas v. Cobb
532 U.S. 162 (Supreme Court, 2001)
Pueblo v. Tribunal Superior de Puerto Rico
82 P.R. Dec. 47 (Supreme Court of Puerto Rico, 1961)
Pueblo v. Martínez Ríos
89 P.R. Dec. 362 (Supreme Court of Puerto Rico, 1963)
Pueblo v. Matos Pretto
93 P.R. Dec. 113 (Supreme Court of Puerto Rico, 1966)
Pueblo v. González Rivera
94 P.R. Dec. 686 (Supreme Court of Puerto Rico, 1967)
Pueblo v. Meléndez Cartagena
106 P.R. Dec. 338 (Supreme Court of Puerto Rico, 1977)
Peña Clos v. Cartagena Ortiz
114 P.R. Dec. 576 (Supreme Court of Puerto Rico, 1983)
El Pueblo de Puerto Rico v. Santiago Pérez
160 P.R. Dec. 618 (Supreme Court of Puerto Rico, 2003)

Cite This Page — Counsel Stack

Bluebook (online)
2012 TSPR 75, Counsel Stack Legal Research, https://law.counselstack.com/opinion/pueblo-v-rivera-cintron-prsupreme-2012.