R&G Mortgage Corp. v. Negron Medina

7 T.C.A. 51, 2001 DTA 104
Tribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico·Decided January 24, 2001·No. Núm. KLAN-00-00668·Published

Opinion

[52] TEXTO COMPLETO DE LA SENTENCIA

En el presente recurso, el apelante solicita que revisemos la Sentencia emitida por el Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Bayamón, en el Caso Civil Número DCD1999-1908, el 13 de abril de 2000, cuya copia de la notificación fue archivada en autos el 17 de mayo de ese mismo año.

Por los fundamentos que expresamos a continuación, REVOCAMOS la Sentencia apelada.

I

El 1ro. de julio de 1999, R&G Mortgage Corporation (R&G) presentó una demanda sobre ejecución de hipoteca por la vía ordinaria contra Rafael Enrique Negrón Medina (Negrón) en el tribunal de instancia. En dicha demanda, R&G alegó, entre otras cosas, que Negrón constituyó una hipoteca sobre un inmueble de su propiedad para garantizar el pago de un pagaré hipotecario suscrito el 27 de abril de 1998. La propiedad en controversia es el Apartamento C-3, Edificio C, del Condominio.Lakeside Villas, Barrio Sabana, Vega Alta.

R&G alegó, además, que es tenedora de buena fe del pagaré que evidencia la deuda y que Negrón se había atrasado en el pago de lo adeudado desde diciembre de 1998. Dicha institución financiera indica que desde esa fecha Negrón no efectúa pago alguno, a pesar de los avisos y oportunidades que se le concedieron para actualizar su préstamo. Ante estas circunstancias, R&G declaró vencida la totalidad de lo adeudado, sus intereses y otras cantidades que Negrón se obligó a pagar en virtud de lo acordado entre las partes. R&G solicitó al tribunal de instancia que emitiera sentencia y ordenara el pago de lo adeudado, en pública subasta de la propiedad

Negrón, por su parte, a pesar de haber sido debidamente emplazado, no contestó la demanda. El tribunal de instancia, a su vez, emitió una orden el 11 de agosto de 1999, en que ordenó a R&G que acreditara los datos regístrales de la hipoteca cuya ejecución se solicitaba. Dicha orden fue notificada el 10 de septiembre de 1999.

El 16 de septiembre de 1999, R&G presentó una "Moción Solicitando Reconsideración de Orden". En la misma alegó que el presentar una demanda para la ejecución de una hipoteca no inscrita, no conlleva la desestimación de la misma, dada la naturaleza mixta de la acción.

El 4 de octubre de 1999, el tribunal de instancia emitió una orden concediendo a R&G diez (10) días para someter una demanda enmendada en cobro de dinero que obviara cualquier remedio relacionado a la ejecución de sentencia por vía de ejecución de hipoteca, so pena de que le desestimaran la acción sin perjuicio.

No obstante, el 28 de diciembre de 1999, R&G presentó una "Segunda Moción sobre Reconsideración". En la misma alegó que resultaba innecesaria la presentación de una demanda enmendada a la luz del derecho aplicable y la jurisprudencia interpretativa del mismo. .

Posteriormente, el 13 de abril de 2000, el tribunal de instancia emitió sentencia desestimando la demanda sin perjuicio. El tribunal señaló que R&G no había cumplido con su orden del 4 de octubre de 1999. Inconforme con esta determinación, R&G presentó ante nos, el 9 de junio de 2000, el recurso de epígrafe. En éste alega que erró el tribunal de instancia al desestimar la demanda por no estar inscrita aún en el Registro de la Propiedad la hipoteca que se pretende ejecutar, sino presentada para inscripción y pendiente de calificación y despacho.

Luego de examinar la totalidad del recurso ante nuestra consideración, estamos en posición de resolver. Veamos.

[53] ii

En nuestro derecho, la hipoteca es de carácter constitutivo. Ello implica que, para que la garantía real de la hipoteca quede válidamente constituida, es indispensable que el derecho se inscriba en el Registro de la Propiedad. Rosario Pérez v. Registrador, 115 D.P.R. 491, 493 (1984); S.J. Credit, Inc. v. Ramírez, 113 D.P.R. 181, 188-189 (1982). Este principio está contenido en el Artículo 188 de la Ley Hipotecaria, 30 L.P.R.A. sec. 2607, el cual dispone lo siguiente:

"§2607. -Requisitos para su constitución para que las hipotecas voluntarias queden válidamente constituidas se requiere:
Primero: Que se hayan acordado en escritura pública.
Segundo: Que la escritura se haya inscrito en el Registro de la Propiedad." (Enfasis nuestro.)

El proceso de inscripción comienza con el asiento de presentación. Este asiento es uno preparatorio y preliminar que guarda relación con el asiento principal al que se dirige. Según nos señala el tratadista José Luis Lacruz Berdejo, el asiento de presentación sólo tendrá validez, como tal, si finalmente éste se inscribe. Lacruz Berdejo, Derecho Inmobiliario Registral, Barcelona, 1968, pág. 157.

Una vez es presentado el documento para su inscripción, el Registrador de la Propiedad aplica su función calificadora. Dicha función, nos señala nuestro Tribunal Supremo, tiene la naturaleza propia de los actos de jurisdicción voluntaria. L. Dershowits & Co., Inc. v. Registrador, 105 D.P.R. 267, 273 (1976). Esta función, nos aclara el Tribunal, es una trascendente sin la cual no podría cumplirse el principio de legalidad que gobierna el sistema inmobiliario registral. Id. A su vez, el Registrador, al ejercitarla, garantiza que se cumpla con el propósito de que el Registro sólo encierre actos válidos y derechos perfectos. Id.

La calificación que hace el Registrador, a su vez, es una actuación obligatoria y personalísima. Este califica bajo su completa responsabilidad. Lacruz Berdejo, supra, a la pág. 354. Por tanto, un derecho que se presenta para ser inscrito puede adolecer de faltas que eviten su posterior inscripción. Presentado y verificado el asiento de presentación, el Registrador realiza un juicio crítico de naturaleza jurídica que produce una resolución. Esta resolución puede ser la práctica, denegación o suspensión del asiento solicitado. En vista de lo anterior, queda establecido que el asiento de presentación no es más que una etapa dentro del proceso registral.

La doctrina prevaleciente reconoce la teoría de que la inscripción en el Registro de la Propiedad es declarativa, excepto en el caso de la hipoteca. Como bien señala nuestro más alto foro: ”[e]n el caso de la hipoteca, su inscripción es, pues, el acto constitutivo mediante el cual la garantía produce efectos reales y adviene eficaz erga omnes al ámbito de los derechos reales". Rosario Pérez v. Registrador, supra, pág. 494. Es por ello que la garantía de un crédito personal no se constituye en garantía real -hipoteca-, hasta que es inscrita en el Registro. Id., a la pág. 493.

Sobre el particular, Puig Brutau añade lo siguiente:

Free access — add to your briefcase to read the full text and ask questions with AI

R&G Mortgage Corp. v. Negron Medina, 7 T.C.A. 51, 2001 DTA 104 (prapp 2001).

7 T.C.A. 51 (R&G Mortgage Corp. v. Negron Medina) — published by Counsel Stack Legal Research, free access to 12M+ legal documents.

Related

L. Dershowitz & Co. v. El Registrador de la Propiedad de Bayamón
105 P.R. Dec. 267 (Supreme Court of Puerto Rico, 1976)
La Corporación de Renovación Urbana y Vivienda v. Torres Perez
111 P.R. Dec. 698 (Supreme Court of Puerto Rico, 1981)
San Juan Credit, Inc. v. Ramírez Carrasquillo
113 P.R. Dec. 181 (Supreme Court of Puerto Rico, 1982)
Rosario Pérez v. Registrador de la Propiedad de Barranquitas
115 P.R. Dec. 491 (Supreme Court of Puerto Rico, 1984)
Puerto Rico Production Credit Ass'n v. El Registrador de la Propiedad de Ponce II
123 P.R. Dec. 231 (Supreme Court of Puerto Rico, 1989)
First Federal Savings Bank v. Nazario González
138 P.R. Dec. 872 (Supreme Court of Puerto Rico, 1995)