ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO TRIBUNAL DE APELACIONES PANEL XI
OLGA SEDA MORALES Apelación ANTHONY QUIÑOÑES SEDA procedente del Tribunal de Apelado Primera Instancia, Sala v. TA2026AP00158 Superior de Caguas LISSETTE DE JESÚS CARRIÓN Caso Número: CG2023CV03351 Apelante Sobre: Sentencia Declaratoria
Panel integrado por su presidenta, la Jueza Rivera Marchand, la Jueza Mateu Meléndez, la Jueza Boria Vizcarrondo y el Juez Robles Adorno
Rivera Marchand, Jueza Ponente
SENTENCIA
En San Juan, Puerto Rico, a 31 de marzo de 2026.
Comparece ante esta Curia, la Sra. Lisette De Jesús Carrión
(Sra. De Jesús Carrión o Apelante) y solicita que revoquemos la
Sentencia1 en rebeldía que el Tribunal de Primera Instancia, Sala
Superior de Caguas (TPI o foro primario) notificó, el 30 de diciembre
de 2025. Mediante el referido dictamen, el TPI declaró Ha Lugar la
Demanda2 sobre sentencia declaratoria y cobro de dinero que la Sra.
Olga Seda Morales (Sra. Seda Morales) y el Sr. Anthony Quiñones
Seda (Sr. Quiñones Seda) (en conjunto, Apelados) instaron en contra
de la Apelante.
Por los fundamentos que exponemos a continuación,
revocamos el dictamen apelado.
I.
Los Apelados incoaron la presente reclamación sobre
sentencia declaratoria y cobro de dinero en contra de la Sra. De
1 Entrada Núm. 98 en el expediente electrónico del portal del Sistema Unificado
de Manejo y Administración de Casos (SUMAC) del Poder Judicial. 2 Íd., Entrada Núm. 1. TA2026AP00158 2
Jesús Carrión, el 5 de octubre de 2023. Surge de las alegaciones
que, la Sra. Seda Morales, madre del Sr. Quiñones Seda, y dueña de
la propiedad cita en la calle 32 AK-7, Urbanización Bairoa, Caguas,
Puerto Rico, 00725, donó un derecho de superficie, en los altos de
la residencia, a favor de los cónyuges, el Sr. Quiñones Seda y la Sra.
De Jesús Carrión. Además, los promoventes de la acción expusieron
que, en beneficio de la superficie, la Sra. Seda Morales refinanció la
propiedad y consignó una hipoteca por la cantidad de $889.50
mensuales a favor de Banco Popular de Puerto Rico (BPPR).
Añadieron que, los cónyuges incumplieron con su aportación al
préstamo hipotecario, el cual a la fecha de la presentación de la
demanda adeudaba una suma aproximada de $88,000.00 a favor de
BPPR y un total de $265,071.00 a favor de la Sra. Seda Morales. Por
lo antes, los Apelados suplicaron al foro primario que ordenara a la
Sra. De Jesús Carrión el pago de lo adeudado, más honorarios,
gastos y costas.
Concedida la expedición del emplazamiento por edicto, los
Apelados acreditaron una declaración jurada de la publicación del
edicto el cual consta revelado el 21 de febrero de 2024.3
Transcurrido el término correspondiente en ausencia de las
alegaciones responsivas de la Apelante, el 16 de abril de 2024, los
Apelados solicitaron al foro primario que fijara una vista en rebeldía4
y al día siguiente, el TPI la señaló mediante Orden notificada en
autos.5
En reacción, el 26 de abril de 2024, la Sra. De Jesús Carrión
presentó, por derecho propio, una Moción urgente solicitando
reconsideración y relevo de anotación de rebeldía.6 En el referido
documento, informó que no fue notificada por correo certificado tal
3 Íd., Entrada Núm. 12. 4 Íd., Entrada Núm. 14. 5 Íd., Entrada Núm. 15 y 16. 6 Íd., Entrada Núm. 17. TA2026AP00158 3
y como exigen las Reglas de Procedimiento Civil. Además, suplicó al
TPI dejar sin efecto la anotación de rebeldía debido a deficiencias en
la expedición del emplazamiento por edicto. Asimismo, en una
moción pro se informó al foro primario de su dirección física y
electrónica.7
Subsiguientemente, la Apelante instó una moción dispositiva,
asistida por su representación legal y sin someterse a la jurisdicción
del TPI.8 En síntesis, nuevamente le imputó al foro primario
ausencia de jurisdicción sobre su persona debido a que los Apelados
omitieron notificar copia del emplazamiento por edicto y la demanda
conforme dispone la Regla 4.6 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap.
V, R. 4.6. Sobre tales bases, solicitó la desestimación de la demanda.
Pendiente lo anterior, el 23 de julio de 2024, el TPI celebró una
vista durante la cual ordenó a las partes a coordinar una reunión
para considerar un acuerdo transaccional. Advirtió que, de no
proceder, adjudicaría la causa conforme a derecho. En cuanto al
asunto jurisdiccional dispuso lo siguiente “[e]l tribunal aclara que el
hecho de que la parte demandada presentara una moción indicando
su dirección, no se entiende que se sometió a la jurisdicción”. Sin
embargo, no consignó adjudicación alguna sobre el petitorio
dispositivo pendiente ante su consideración.9
Irresoluta la moción de desestimación, la Apelante radicó un
petitorio dispositivo en el que nuevamente cuestionó la jurisdicción
sobre su persona.10 En referencia a lo anterior, el TPI notificó una
Orden11 mediante la cual consignó que el petitorio era académico.
Tras varias vistas de igual naturaleza12, el 17 de junio de
2025, el foro primario celebró una vista transaccional durante la
cual las partes acordaron vender la propiedad en controversia,
7 Íd., Entrada Núm. 19. 8 Íd., Entrada Núm. 29. 9 Íd., Entrada Núm. 45. 10 Íd., Entrada Núm. 48. 11 Íd., Entrada Núm. 50.
12 Íd., Entradas Núm. 51, 52, 58, 59 y 67. TA2026AP00158 4
cancelar el pagaré hipotecario y consignar su sobrante ante el
tribunal.13 En cumplimiento, el 26 de agosto de 2025, la Sra. De
Jesús Carrión presentó una Moción depositando fondos14 en la que
anejó un cheque expedido por BPPR a la orden de la Secretaría del
Tribunal de Caguas por una suma de $49,186.10. Cabe señalar que,
al disponer sobre lo antes, el TPI se limitó a notificar “Enterado” sin
cumplimentar lo establecido en el Código Civil. Artículo 1131 sobre
oferta de pago y consignación. (31 LPRA sec. 9181).
Así las cosas y no obstante lo anterior, el foro primario celebró
una conferencia con antelación a juicio durante la cual determinó
que, por carecer de una propiedad sita en Puerto Rico y a solicitud
de la Apelante, impuso a los Apelados, una fianza de no residente
por una cantidad total de $1,000.00. En relación con la jurisdicción
sobre la persona, expuso que “[l]a parte demandada se sometió a la
jurisdicción cuando presenta la solicitud de reconsideración y relevo
de anotación de rebeldía”.15
Por su parte, en corte abierta, los Apelados solicitaron la
anotación de la rebeldía en contra de la Apelante y el balance de lo
adeudado a favor de la Sra. Seda Morales. En cambio, durante dicha
audiencia, la Sra. De Jesús Carrión reiteró su defensa de falta de
jurisdicción y solicitó al TPI que adjudicara su petitorio
jurisdiccional por escrito. No obstante, el foro primario volvió a
señalar otra vista.
Pendiente lo anterior, el 11 de diciembre de 2025, la Apelante
acreditó su alegación responsiva y presentó una reconvención en
contra de la Sra. Seda Morales y el Sr. Quiñones Seda.16 En la
13 Íd., Entrada Núm. 68. 14 Íd., Entrada Núm. 72. 15 Íd., Entrada Núm. 99. Cabe señalar que la referida minuta no fue firmada por
la jueza que presidió la audiencia, por lo que no surtió efecto para la correspondiente revisión apelativa. Véase lo resuelto por el Tribunal Supremo en Sánchez et als. v. Hosp. Dr. Pila et als., 158 DPR 255 (2002), Pueblo v. Rodríguez, 167 DPR 318 (2006), así como la Regla 32(B)(1) de las Reglas para la Administración del Tribunal de Primera Instancia, 4 LPRA Ap. II-B, R. 32(B)(1). 16 Íd., Entrada Núm. 93. TA2026AP00158 5
contestación a la demanda, negó la mayoría de las alegaciones en
su contra por entender que no existía una obligación entre las partes
y que las acciones de la Sra. Seda Morales provocaron el incremento
de la deuda hipotecaria. En particular, sin renunciar a su defensa
de falta de jurisdicción, negó la adjudicación de la totalidad del
préstamo hipotecario para la construcción de la segunda planta en
la propiedad. Añadió que, la Sociedad de Bienes Gananciales,
compuesta por el Sr. Quiñones Seda y la Sra. De Jesús Carrión,
sufragó parte de los gastos para la adquisición del derecho de
superficie. En relación con la reconvención, solicitó el valor de lo
edificado, una compensación por daños y perjuicios, los gastos
incurridos en la compraventa, un crédito por las contribuciones de
la Sociedad de Bienes Gananciales y la imposición de temeridad
contra de los Apelados. Por todo lo anterior, suplicó del foro primario
la desestimación de la causa de acción incoada y el pago de lo
reconvenido.
En igual fecha, los Apelados presentaron una Moción
reiterando solicitud de anotación de rebeldía y se dicte sentencia sin
celebración de vista al amparo de la Regla 10.3. 17 En ella, insistieron
que, las alegaciones responsivas de la Sra. De Jesús Carrión fueron
presentadas a destiempo.
Evaluado lo anterior, el 30 de diciembre de 2025, el TPI dictó
la Sentencia en rebeldía, aquí impugnada. En desacuerdo, la
Apelante instó ante el foro primario una Solicitud de
Reconsideración.18 En ella, imputó al TPI haber incurrido en error al
dictar sentencia en rebeldía en ausencia de la prestación de fianza
que provocó la paralización de los procedimientos conforme a la
Regla 69.5 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, R. 69.5.
Asimismo, reiteró que, el foro adjudicador carece de jurisdicción
17 Íd., Entrada Núm. 95. 18 Íd., Entrada Núm. 101. TA2026AP00158 6
sobre la persona por insuficiencia en el diligenciamiento del
emplazamiento.
Tras no prosperar en su intento de reconsideración19 y aun
inconforme, la Sra. De Jesús Carrión acude ante esta Curia y le
imputa al foro primario la comisión de los siguientes errores:
Corresponde a este Ilustrado Tribunal de Apelaciones determinar que se equivoca el Tribunal de Primera Instancia al dictar sentencia en rebeldía por las alegaciones sin recibir evidencia, sin que la parte demandante establezca su caso por preponderancia de la prueba ni que la parte demandada tenga oportunidad de contrainterrogar testigos en una vista o juicio en su fondo.
Corresponde a este Honorable Tribunal de Apelaciones determinar que constituye un error de derecho dar paso a una reclamación para renunciar al derecho de superficie sobre un inmueble y en cobro de dinero entre cónyuges, en vista que tal acción es contraria a la responsabilidad de los integrantes de una Sociedad Legal de Bienes Gananciales y cuando hay una hija menor de edad entre ellos.
Acogido el recurso instado por la Apelante, el 20 de febrero de
2026, apercibimos a los Apelados del estricto cumplimiento de la
Regla 22 del Reglamento del Tribunal de Apelaciones, según
enmendada, In re Aprob. Enmdas. Reglamento TA, 2025 TSPR 42,
215 DPR __ (2025). Transcurrido el término sin acreditar
cumplimiento, procedemos a resolver -según advertido- sin el
beneficio de su comparecencia.
II.
A. Emplazamiento por edicto
El emplazamiento es un mecanismo procesal que tiene como
propósito notificar al demandado sobre la existencia de una
reclamación incoada en su contra. Asimismo, este método permite
al tribunal adquirir jurisdicción sobre la persona del demandado.
Ross Valedón v. Hospital Dr. Susoni Health Community Services,
Corp, 213 DPR 481, 487- 488 (2024).
19 Íd., Entrada Núm. 102. TA2026AP00158 7
Cabe señalar que, la parte demandante tiene la obligación de
dar cumplimiento estricto a los requerimientos del emplazamiento,
incluso su diligenciamiento, esto ante la existencia de política
pública que requiere emplazar y notificar adecuadamente a la parte
demandada con el fin de evitar el fraude y que los procedimientos
judiciales se utilicen para privar a una persona de su propiedad sin
el debido proceso de ley. De manera que, para que el tribunal
adquiera jurisdicción sobre todas las partes es indispensable que
estos sean emplazados conforme a derecho. Rivera Marrero v.
Santiago Martínez, 203 DPR 462, 480 (2019).
En nuestro ordenamiento procesal, un tribunal adquiere
jurisdicción sobre la persona del demandado de dos maneras
distintas: cuando se utilizan adecuadamente los mecanismos
procesales de emplazamiento establecidos en las Reglas de
Procedimiento Civil o cuando la parte demandada se somete
voluntariamente a la jurisdicción del tribunal, explícita o
tácitamente. Cirino González v. Adm. Corrección et al., 190 DPR 14,
29 (2014). Cabe destacar que, el emplazamiento es renunciable
cuando la parte “comparece voluntariamente y realiza algún acto
sustancial que la constituya parte en el pleito y se somete a la
jurisdicción del tribunal”. Íd., pág. 37.
En lo pertinente a la controversia, el tribunal podrá autorizar
que el emplazamiento sea por edicto: cuando la persona a ser
emplazada esté fuera de Puerto Rico; o estando en Puerto Rico no
pudo ser localizada; o se oculte para no ser emplazada, en cuyo caso,
el demandante tendrá que hacer constar, mediante una declaración
jurada del emplazador, las diligencias que realizó para emplazar a
la parte demandada. Como se sabe, de la referida declaración jurada
o de la demanda también deberá surgir que, existe una reclamación
que justifique la concesión de algún remedio en contra de la persona
que ha de ser emplazada; o que dicha persona es parte apropiada TA2026AP00158 8
en el pleito. Regla 4.6 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, R. 4.6.
En particular, la citada regla establece que:
Cuando la persona a ser emplazada esté fuera de Puerto Rico, o que estando en Puerto Rico no pudo ser localizada después de realizadas las diligencias pertinentes, o se oculte para no ser emplazada, o si es una corporación extranjera sin agente residente, y así se compruebe a satisfacción del tribunal mediante declaración jurada que exprese dichas diligencias, y aparezca también de dicha declaración, o de la demanda presentada, que existe una reclamación que justifica la concesión de algún remedio contra la persona que ha de ser emplazada, o que dicha persona es parte apropiada en el pleito, el tribunal podrá dictar una orden para disponer que el emplazamiento se haga por un edicto. No se requerirá un diligenciamiento negativo como condición para dictar la orden que disponga que el emplazamiento se haga por edicto. La orden dispondrá que la publicación se haga una sola vez en un periódico de circulación general de la Isla de Puerto Rico. La orden dispondrá, además, que dentro de los diez (10) días siguientes a la publicación del edicto se le dirija a la parte demandada una copia del emplazamiento y de la demanda presentada, por correo certificado con acuse de recibo o cualquier otra forma de servicio de entrega de correspondencia con acuse de recibo, siempre y cuando dicha entidad no posea vínculo alguno con la parte demandante y no tenga interés en el pleito, al lugar de su última dirección física o postal conocida, a no ser que se justifique mediante una declaración jurada que a pesar de los esfuerzos razonables realizados, dirigidos a encontrar una dirección física o postal de la parte demandada, con expresión de éstos, no ha sido posible localizar dirección alguna de la parte demandada, en cuyo caso el tribunal excusará el cumplimiento de esta disposición. (Énfasis nuestro).
Al respecto, el Tribunal Supremo de Puerto Rico ha reiterado
que los requisitos dispuestos en Regla 4.6 de Procedimiento Civil,
supra, activan la garantía del debido proceso de la ley en su vertiente
procesal. La omisión de lo anterior priva al tribunal de jurisdicción
sobre la persona del demandado, “por lo que cualquier sentencia
dictada será nula”. Banco Popular v. S.L.G. Negrón, 164 D.P.R. 855,
865-866 (2005). A tales efectos, y en concordancia con la política
pública que pretende que los casos se ventilen en sus méritos, el
pleito no debe desestimarse de facto. En cambio, procede darle
oportunidad a la parte demandante de efectuar nuevamente el TA2026AP00158 9
diligenciamiento del emplazamiento y la demanda a la parte
demandada. Íd., pág. 874.
Sobre el término para diligenciar el emplazamiento, el inciso
(c) de la Regla 4.3 de las Reglas de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap.
V, R. 4.3, dispone:
[e]l emplazamiento será diligenciado en el término de ciento veinte (120) días a partir de la presentación de la demanda o de la fecha de expedición del emplazamiento por edicto. El Secretario o Secretaria deberá expedir los emplazamientos el mismo día en que se presenta la demanda. Si el Secretario o Secretaria no los expide el mismo día, el tiempo que demore será el mismo tiempo adicional que los tribunales otorgarán para diligenciar los emplazamientos una vez la parte demandante haya presentado de forma oportuna una solicitud de prórroga. Transcurrido dicho término sin que se haya diligenciado el emplazamiento, el Tribunal deberá dictar sentencia decretando la desestimación y archivo sin perjuicio. Una subsiguiente desestimación y archivo por incumplimiento con el término aquí dispuesto tendrá el efecto de una adjudicación en los méritos.
El Tribunal Supremo resolvió en Bernier González v.
Rodríguez Becerra, 200 DPR 637 (2018), que el término dispuesto en
la Regla 4.3 antes citada es improrrogable. Por tanto, transcurridos
los ciento veinte (120) días sin que el demandante haya podido
diligenciar el emplazamiento produce la desestimación automática
de la causa de acción. La desestimación responde a la falta de
jurisdicción. Como se sabe, los asuntos jurisdiccionales resultan
privilegiados a nuestros foros adjudicadores y como tal, deben
atenderse y resolverse de manera inmediata sobre cualquier asunto.
En cumplimiento a este deber, los Tribunales deben tener presente
que adjudicar en ausencia de jurisdicción produce una sentencia
nula en derecho. R&B Power Inc. v. Junta de Subastas ASG, 213
DPR 685 (2024). S.L.G. Szendrey Ramos v. F. Castillo, 169 DPR 873,
882-883 (2007).
De otra parte, en Caribbean Orthopedics v. Medshape et al.,
207 DPR 994 (2021), se resolvió que, discrecionalmente, el tribunal
puede autorizar la enmienda de un emplazamiento, siempre y TA2026AP00158 10
cuando la parte demandante haya suscitado el diligenciamiento en
el término reglamentario correspondiente.
En cuanto a la acreditación del diligenciamiento del
emplazamiento, la Regla 4.7 de Procedimiento Civil 32 L.P.R.A. Ap.
V, R. 4.7, establece que la persona que realice el diligenciamiento
del emplazamiento deberá presentar ante el Tribunal su constancia
dentro del plazo concedido a la persona emplazada para comparecer.
Cuando la notificación del emplazamiento se otorgue por edicto, se
probará su publicación mediante la declaración jurada del
administrador o agente autorizado del periódico, acompañado de un
ejemplar del edicto publicado y un escrito de la representación legal
que certifique que se depositó en correo una copia del
emplazamiento y de la demanda. Para ello, es meritorio un acuse de
recibo de la parte demandada. Sin embargo, la referida regla dispone
que la omisión de presentar prueba del diligenciamiento no surtirá
efectos en cuanto a su validez. Por tanto, será innecesaria tal
prueba, si la parte demandada admite haber sido emplazada, su
renuncia del diligenciamiento al emplazamiento o su
comparecencia.
B. La Rebeldía
La Regla 45.1 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, R. 45.1,
faculta al tribunal a anotar la rebeldía a una parte que no comparece
a pesar de haber sido emplazada, a iniciativa propia o a solicitud de
parte. La rebeldía “es la posición procesal en que se coloca la parte
que ha dejado de ejercitar su derecho a defenderse o de cumplir con
su deber procesal”. Rivera Figueroa v. Joe's European Shop, 183 DPR
580, 587 (2011). Como se sabe, la anotación de rebeldía es un
disuasivo para aquellos que puedan recurrir a la dilación como
estrategia de litigación. Freyre Martínez v. Consejo de Titulares, 2026
TSPR 20. Lo anterior, puesto que el efecto de la anotación de la
rebeldía es que, se darán por admitidos los hechos correctamente TA2026AP00158 11
alegados en la demanda, y los tribunales pueden dictar sentencia,
si procede como cuestión de derecho. Rodríguez Gómez v.
Multinational Ins. Co., 207 DPR 540, 554 (2021).
Cabe señalar que, aun cuando las alegaciones afirmativas se
dan por admitidas con la anotación de rebeldía, el Tribunal Supremo
exige que, los tribunales comprueben la veracidad de cualquier
aseveración mediante prueba. Mitsubishi Motor v. Lunor y otros, 212
DPR 807, 826 (2023) (citando a Continental Ins. v. Isleta Marina, 106
DPR 809, 817 (1978). En el descargo de dicho deber, los tribunales
pueden, discrecionalmente, celebrar las vistas que estimen
necesarias y adecuadas para comprobar la veracidad de cualquier
alegación. Íd.; Ocasio v. Kelly Servs., 163 DPR 653, 671 (2005).
No obstante, el Máximo Foro ha reiterado que un trámite
en rebeldía no garantiza una sentencia favorable al demandante,
pues, la parte demandada no admite hechos incorrectamente
alegados ni tampoco conclusiones de derecho. Rodríguez Gómez v.
Multinational Ins. Co., supra, pág. 554. Asimismo, la parte que se
encuentre en rebeldía tampoco renuncia a las defensas de falta
de jurisdicción ni a que la demanda no aduce hechos
constitutivos de remedio. Íd. págs. 554-555.
La Regla 45.3 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, R. 45.3,
autoriza a los tribunales a dejar sin efecto la rebeldía anotada ante
la existencia de justa causa. De igual manera, permite que los
tribunales dejen sin efecto una sentencia dictada en rebeldía de
conformidad con la Regla 49.2 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap.
V, R. 49.2. Lo anterior, debido a que el objetivo de la anotación de
rebeldía no es aventajar a la parte demandante para que obtenga
una sentencia sin una vista en sus méritos sino promover una sana
administración judicial. J.R.T. v. Missy MFG. Corp., 99 DPR 805, 811
(1971). TA2026AP00158 12
III.
En su recurso, la Apelante arguye que, el foro primario incidió
al adjudicar la causa de acción en rebeldía en ausencia de evidencia
fehaciente que compruebe la veracidad de las alegaciones. A su vez,
sostuvo que, se le privó de su derecho a contrainterrogar testigos e
impugnar la cuantía solicitada. Por otro lado, en su segundo
señalamiento de error, le imputa al TPI haber incurrido en error al
permitir la renuncia a un derecho de superficie constituido por la
Sociedad de Bienes Gananciales sobre la residencia principal, sin el
consentimiento de la Sra. De Jesús Carrión, así como el cobro de
dinero entre cónyuges.
Examinados los referidos señalamientos a la luz del derecho
aplicable y el extenso trámite procesal acontecido en el caso de
epígrafe con particular atención a los asuntos de naturaleza
jurisdiccional (que resultan de umbral en todas las etapas del
trámite judicial), entre otros factores, resolvemos revocar el
dictamen apelado.
Según expusimos en el tracto procesal, el foro primario
autorizó la expedición del emplazamiento a la apelante por edicto.
Sin embargo, transcurrido el término correspondiente sin la
presentación de las alegaciones responsivas de la Sra. De Jesús
Carrión, los Apelados solicitaron al TPI celebrar una vista en
rebeldía. Oportunamente, la Apelante, pro se, instó una moción
mediante la cual puntualizó deficiencias en el diligenciamiento del
emplazamiento. Ello por no haber sido notificada por correo con
acuse de recibo, conforme exigen las reglas procesales.
Consecuentemente, la Sra. De Jesús Carrión radicó un petitorio de
desestimación en el que levantó la defensa de falta de jurisdicción
sobre la persona. Sin embargo, de nuestro examen sosegado del
expediente releva que, a pesar de las múltiples oportunidades para
atender el reclamo de umbral sobre la falta de jurisdicción sobre la TA2026AP00158 13
demandada, el TPI no adjudicó de forma fehaciente las mociones
dispositivas en cumplimiento con lo establecido en nuestro
ordenamiento civil.
En lo pertinente, la apelante abundó sobre la Regla 4.6 de
Procedimiento Civil, supra, la cual requiere que la parte
demandante, dentro de los diez (10) días siguientes a la publicación
del edicto, le dirija a la parte demandada una copia del
emplazamiento y de la demanda presentada, por correo certificado
con acuse de recibo, siempre y cuando dicha entidad no posea
vínculo alguno con la parte demandante y no tenga interés en el
pleito, al lugar de su última dirección física o postal conocida. A
menos, que se justifique mediante una declaración jurada que, a
pesar de los esfuerzos razonables realizados, no ha sido posible
localizar dirección alguna de la parte demandada, en cuyo caso el
tribunal excusará el cumplimiento de esta disposición.
Asimismo, argumentó que, cuando la notificación del
emplazamiento se otorgue por edicto, la parte demandante deberá
acreditar el debido diligenciamiento, lo cual no ocurrió en este caso.
Para ello, sostuvo que se requiere probar su publicación mediante
la declaración jurada del administrador o agente autorizado del
periódico, acompañado de un ejemplar del edicto publicado y un
escrito de la representación legal que certifique que se depositó en
correo una copia del emplazamiento y de la demanda, junto con el
acuse de recibo de la parte demandada.
Conforme la normativa antes expuesta, las deficiencias en el
cumplimiento del requisito de emplazamiento a tenor con la Regla
4.6 de Procedimiento Civil, supra, activan las garantías del debido
proceso de ley en su vertiente procesal, en particular, la adecuada
notificación conforme a derecho. Sin embargo, en concordancia con
la política pública que pretende que los casos se ventilen en sus
méritos, el pleito no debe desestimarse de facto. Banco Popular v. TA2026AP00158 14
S.L.G. Negron, supra, pág. 865-866. El foro adjudicador está
compelido de revisar si el diligenciamiento del emplazamiento
ocurrió dentro del término improrrogable de ciento veinte (120) días.
Bernier González v. Rodríguez Becerra, supra, pág. 651.
Cabe puntualizar que, en el caso que nos ocupa, el foro
primario determinó que el petitorio presentado por la Apelante,
intitulado Moción urgente solicitando reconsideración y relevo de
anotación de rebeldía, constituyó una comparecencia voluntaria
para fines jurisdiccionales.20 Sin embargo, surge de un análisis
cuidadoso del referido documento que, la Sra. De Jesús Carrión se
limitó a auscultar cuestiones que inciden en la jurisdicción del
tribunal. En específico, destacó no haber sido notificada de la causa
por correo certificado con acuse de recibo como exige la normativa
antes expuesta. A diferencia de ello, no argumentó sobre los méritos
de la controversia. Por lo tanto, resulta forzoso concluir que el
primer documento presentado por la Apelante no constituye un acto
sustancial de sumisión voluntaria. En su consecuencia, el TPI
incidió en su proceder al anotar la rebeldía y dictar la sentencia en
rebeldía sin la celebración de una vista y sin auscultar
correctamente su jurisdicción.
Le corresponde al foro primario examinar la totalidad de los
documentos requeridos para constatar el diligenciamiento del
emplazamiento por edicto, conforme exige la Regla 4.7 de
Procedimiento Civil, supra, lo cual debería realizarse dentro del
término jurisdiccional de ciento veinte (120) días.
Por otro lado, y atinente a los asuntos de índole jurisdiccional,
el 9 de diciembre de 2025, durante la conferencia con antelación a
juicio, el foro primario ordenó el pago por concepto de una fianza de
no residente contra los Apelados por la suma de $1,000. Ello, luego
20 Véase, Entrada Núm. 17 y 99 en el expediente electrónico del portal del SUMAC
del Poder Judicial. TA2026AP00158 15
de que las partes procedieran con la venta de la propiedad en pugna
y los Apelados, quienes residen fuera de Puerto Rico, quedaran
sujetos a las exigencias de la Regla 69.5 de Procedimiento Civil,
supra.
Sobre este tema, la Regla 69.5 de Procedimiento Civil, supra,
establece que cuando la parte demandante resida fuera de Puerto
Rico los tribunales exigirán la prestación de una fianza para
garantizar las costas, gastos y honorarios de abogados a que pueda
ser condenada. A partir de ese momento, la referida regla dispone
que, todo procedimiento en el pleito se suspenderá hasta que se
preste la fianza. Transcurridos sesenta (60) días desde la
notificación de la orden, sin que la fianza haya sido prestada, el
tribunal ordenará la desestimación del pleito. Íd.
Destacamos que, conforme a los documentos presentados
ante nuestra consideración, no surge acreditación del monto de
fianza exigido por el foro adjudicador. A esos efectos, colegimos que,
el TPI deberá evaluar si, en el tiempo previsto por la mencionada
regla, los Apelados cumplieron con la fianza impuesta.
De superar las controversias de naturaleza jurisdiccional, el
foro primario deberá considerar la consignación realizada conforme
establece el Artículo 1131 del Código Civil, supra, sobre
consignaciones. Lo antes, incide necesariamente sobre los asuntos
que permanecen pendientes ante su consideración y la jurisdicción
sobre el caso y controversia, si alguna.
En virtud de los fundamentos esbozados, los errores
imputados se cometieron. Entiéndase que, el foro primario erró al
adjudicar el pleito de autos en rebeldía sin la celebración de una
vista y sin antes adjudicar las controversias jurisdiccionales y
sustantivas pendientes ante su consideración. TA2026AP00158 16
IV.
Por las razones antes expuestas, dejamos sin efecto la
anotación de rebeldía y revocamos la Sentencia apelada. En su
consecuencia, devolvemos la causa ante el foro primario para la
celebración de la vista requerida para atender la totalidad de los
asuntos pendientes, conforme lo aquí resuelto.
Notifíquese.
Lo acordó el Tribunal y lo certifica la Secretaria del Tribunal
de Apelaciones
Lcda. Lilia M. Oquendo Solís Secretaria del Tribunal de Apelaciones