García Díaz v. Secretario de Hacienda

91 P.R. Dec. 409
Supreme Court of Puerto Rico·Decided November 17, 1964·No. Número: R-63-228·Published·Cited by 1 cases

Opinion

El Juez Asociado Señor Pérez Pimentel

emitió la opinión del Tribunal.

Don Enrique García Díaz poseía en arrendamiento dos fincas rústicas situadas en el barrio Turabo de Caguas, Puerto Rico. Por la escritura Núm. 213 de 2 de junio de 1955, [411] otorgada ante el Notario don Luis Morales Contreras, el señor García Díaz vendió a don Vicente Santos Ramos, ciertas edificaciones, una bomba de agua y aproximadamente 32 cuerdas de raíces de caña que había en las fincas y además rescindió el contrato de arrendamiento por un precio global de $16,000.00.

En la planilla de contribución sobre ingresos correspon-diente al año 1955, el señor García Díaz determinó su bene-ficio en dicha venta así:

“Precio de venta $16,000.00
Menos: Costas:
1. Edificaciones $1,900.00
2. Bomba 231.20
3. Raíces de caña — 2,131.20
Beneficio obtenido $13,868.80
25% Capital Gain 3,467.20”

Este beneficio incluía el precio de venta de (a) las raíces de caña y (b) la compensación que le fue pagada en concepto de la rescisión del contrato de arrendamiento.

El Secretario de Hacienda notificó al contribuyente señor García Díaz una deficiencia para el año 1955 y en la misma le negó el derecho de acogerse a los beneficios de ganan-cia de capital (Capital Gain) en la venta antes mencionada, y determinó como ingreso ordinario del contribuyente, el 100% de dichos $13,868.80.

Después de haber recaído la determinación final del Secretario de Hacienda, el contribuyente recurrió ante el Tribunal Superior, Sala de San Juan. Trabada la contienda se celebró un juicio durante el cual el demandante trató de pre-sentar evidencia sobre la parte del precio de venta que corres-ponde a la plantación de raíces de caña y la que correspondía a la rescisión del contrato de arrendamiento. El Tribunal denegó su admisión bajo la teoría de que dicha evidencia tendería a variar los términos de un contrato escrito. Pos-[412] teriormente dicho Tribunal dictó una sentencia enmendada, resolviendo, en lo aquí pertinente, lo siguiente:

“Del precio de venta $16,000.00 el demandante declaró un beneficio de $13,868.00 rebajando $2,131.00 como costas de edifi-caciones ($1,900.00) y bomba $231.00.
¿Procede la imposición de la contribución sobre el 100% del beneficio $13,868.00 o sobre el 25% de esos $13,868.00 como ganancias de capital (capital gain) ?
Hasta el año 1954 el demandante había reclamado el costo total de las raíces.
En el beneficio de $13,868.00 está incluido el precio o con-sideración dado en la venta por la rescisión del arrendamiento y opción de prórroga de 5 años. En la planilla el contribuyente in-cluye los $13,868.00 como venta de activo de capital a largo plazo en equipo, raíces de caña, etc. No puede por tanto deter-minarse el beneficio exclusivamente sobre las raíces de caña cuando en el precio de la venta se tomó en consideración la plantación de cañas, un rancho, una bomba, una casa de made-ras, un establo y la rescisión del contrato.
Procede por tanto que en vista de los beneficios, si algunos, que derivaba el demandante de la finca y su inversión en las siembras con arreglo a años anteriores se determine el valor de las siembras y el valor a concederse por la rescisión. El valor que se conceda por la rescisión se considerará como ganancias de capital y él valor de las siembras como ingreso ordinario. [Bas-tardillas nuestras.]
Una vez hecha esta determinación se fijará la contribución a pagar por el demandante.”

La sentencia fue dictada el día 16 de mayo de 1963. En junio 4 ó 5 del mismo año el Secretario de Hacienda notificó al contribuyente que de acuerdo con los términos de la resolu-ción dictada por el Tribunal Superior había determinado el ingreso neto y computado la contribución a pagar. El día 7 del mismo mes el Secretario de Hacienda sometió los cómputos contributivos al Tribunal Superior para su aprobación. El contribuyente radicó objeciones a los cómputos. Alegó que el Secretario de Hacienda hizo una determinación ex parte del [413] valor de las raíces de cañas y de la rescisión del arrenda-miento, sin darle una oportunidad de ser oído sobre dicha valoración. Solicitó en su consecuencia que el Tribunal cele-brara una vista para recibir prueba sobre esos extremos y pudiera hacerse una determinación judicial del valor de las raíces de caña y de la rescisión del contrato de arrendamiento.

El Tribunal señaló una vista para la aprobación de los referidos cómputos pero no permitió la presentación en eviden-cia por los motivos que consignó en una resolución que en parte dispone:

“Con vista de la sentencia dictada y con el propósito de hacer justicia sustancial se dio oportunidad a las partes para determi-nar el valor de la rescisión del contrato. El demandado, con a-rreglo a la sentencia, dio un valor a la rescisión de $8,753.86. El demandante no trató administrativamente de ofrecer datos o prueba para que el demandado hiciera su determinación en cuanto a este particular.
Lo que pretende hacer ahora en esta etapa del procedimiento no puede hacerlo. La vista en cuanto al cómputo tiene que limi-tarse a una controversia matemática. Reyes v. Secretario de Hacienda, Sentencia de marzo 9, 1962, Caso 12886 y 12564.
Se aprueban los cómputos contributivos.”

Sostiene el recurrente que el Tribunal sentenciador cometió error al resolver que el producido de la venta de raíces de caña sea considerado como ingreso ordinario y no como ingreso de la venta de un activo de capital.

Nos parece que esta contención fue resuelta en su contra en el caso de Reyes García v. Srio. de Hacienda, 84 D.P.R. 596 (1962), cuando allí dijimos en el escolio 6:

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García Díaz v. Secretario de Hacienda, 91 P.R. Dec. 409 (prsupreme 1964).

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