Cabrera v. Asociación de Señoras Damas del Santo Asilo

96 P.R. Dec. 775, 1968 PR Sup. LEXIS 206
CourtSupreme Court of Puerto Rico
DecidedDecember 16, 1968
DocketNúmero: R-66-32
StatusPublished
Cited by3 cases

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Cabrera v. Asociación de Señoras Damas del Santo Asilo, 96 P.R. Dec. 775, 1968 PR Sup. LEXIS 206 (prsupreme 1968).

Opinion

PER CURIAM:

Alicia Sotomayor de Cabrera, casada y madre de siete hijos menores de edad, fue hospitalizada en el hospital Asociación de Señoras del Santo Asilo de Ponce en donde fue tratado por el Dr. José Fiol Bigas de una infección en un ojo. Parte del tratamiento a que fue some-tida la paciente consistía de la aplicación periódica en el ojo enfermo de unas gotas de Furacín Oftálmico.

[776]*776Por error de alguna empleada o empleadas del hospital le administraron a la paciente, a partir de las 7 de la noche del 31 de diciembre cada media hora hasta las 10 de esa noche y de ahí en adelante cada hora, hasta la tarde del día 1ro. de enero siguiente, unas gotas de Furacín Ótico. Como sus nombres lo indican, la droga recetada por el Dr. Fiol es propia para aplicarse a los ojos y la droga que por error le administraron a la paciente es para aplicación en los oídos.

Constan en evidencia un frasco de Furacín Oftálmico y otro de Furacín ótico. Ambas drogas son producidas por la misma compañía y están envasadas en unos frascos de igual forma, de igual tamaño, de igual color y sus etiquetas son también de igual color. Es fácil confundirlos si no se tiene cuidado. La enfermera o empleada que hizo las apli-caciones, luego se pudo comprobar, no sabía cómo se escribe la palabra oftálmico.

El error se descubrió porque en la tarde del 1ro. de enero el esposo de la paciente fue a visitarla al hospital y ésta se le quejó que desde el día anterior le estaban administrando unas gotas que le ardían mucho, como si le quemaran. La paciente se había quejado a la enfermera de ese dolor pero le continuaron administrando las gotas. En la tarde del día 1ro. de enero, estando el esposo de la paciente en la habi-tación le fueron a aplicar las gotas y ésta le pidió, a ,su esposo, que es farmacéutico, que viese qué gotas eran ésas porque le estaban quemando el ojo. Su esposo inmediatamente tomó el frasco de las manos de la enfermera y se percató de que estaban utilizando Furacín ótico, la droga que es para aplicarse en los oídos pero no en los ojos. Se llamó- al Dr. Fiol, quien vino al hospital y quien al tomar en sus manos el frasco de Furacín Ótico vació su contenido én el lavamanos y luego entregó el frasco a una enfermera que había acudido a la habitación.

Conviene aclarar que la opinión del Tribunal Superior [777]*777induce a error al expresar, en su conclusión de hecho Núm. 10, que el irasco de Furacín Ótico “lo había dejado sobre la mesa de noche” el esposo de la paciente. Sin mayor explica-ción, eso puede dar a entender que el frasco lo llevó a la habitación y lo dejó allí el esposo de la paciente. Eso no fue así. Ese frasco no lo trajo al hospital el esposo de la pa-ciente sino que lo tenía la enfermera y, como hemos dicho, fue cuando ella le fue a administrar las gotas a la paciente que ésta se quejó al esposo del dolor que esas gotas le causa-ban y entonces su esposo tomó el frasco de las manos de la enfermera. Lo dejó allí para que el- doctor, quién había sido llamado, lo viese.

La evidencia pericial indica que el ojo enfermo de la pa-ciente era objeto de una infección severa causada por la bacteria ; estafilococo hemolítico áureo y que es problemático si el o jo. podía salvarse o no. La infección no cedió a pesar del tratamiento intensivo a que fue sometida la paciente y fue necesario eviscerarle el ojo lo cual conllevó la pérdida total de la visión por el mismo. Tampoco puede determinarse— hasta donde la evidencia pericial lo indica y hasta donde sabemos nosotros — en qué medida contribuyó a agravar la condición del ojo la aplicación de la droga equivocada.

La propia compañía que fabrica ambas drogas — la Norwich Pharmacal Co. — en carta que le escribió al Dr. Fiol y al Ledo. J. M. Canals, explica que cuando por error se ad-ministra el Furacín Ótico a un ojo el mismo debe lavarse completa y rápidamente.

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