Pueblo v. Padilla

56 P.R. Dec. 144
CourtSupreme Court of Puerto Rico
DecidedFebruary 15, 1940
DocketNúm. 7622
StatusPublished
Cited by5 cases

This text of 56 P.R. Dec. 144 (Pueblo v. Padilla) is published on Counsel Stack Legal Research, covering Supreme Court of Puerto Rico primary law. Counsel Stack provides free access to over 12 million legal documents including statutes, case law, regulations, and constitutions.

Bluebook
Pueblo v. Padilla, 56 P.R. Dec. 144 (prsupreme 1940).

Opinion

El Juez Asociado Señor HutchisoN

emitió la opinión del tribunal.

Luis Felipe Padilla fué convicto de infringir el artículo 328 del Código Penal y sentenciado a sufrir dos años de presidio. Su contención es que toda infracción del artículo 328 del Código Penal es un delito menos grave, castigable tan sólo con multa máxima de tres mil dólares o con prisión en cárcel que no excederá de tres años. La médula de su argumento es la siguiente:

Según el Artículo 204 del Código Penal, tal cual fué enmendado en 1933 (leyes de ese año, pág. 265) el homicidio involuntario es un delito menos grave y 11 se castigará con pena de cárcel por un término máximo de tres (3) años o multa máxima, de-tres mil (3,000) dólares o ambas penas a la vez, a discreción de la corte. ’ ’ El efecto de esta enmienda fué enmendar también el Artículo 328 del Código Penal en lo que al castigo para una infracción del mismo se refería. El delito castigado por aquella parte del Artículo 328 que habla de "la muerte de una persona,” de la manera allí descrita es una moda-lidad del delito de homicidio involuntario tal cual el mismo es defi-nido por el Artículo 203 del Código Penal. Pueblo v. Lebrón, 23 D.P.R. 658. El resolver que todo el Artículo 328 del Código Penal está aún en vigor, no obstante la enmienda que en 1933 se hizo al Artículo 204 del Código Penal, conduciría al resultado absurdo de que un acusado — convicto de infringir el Artículo 328, consistente en conducir temerariamente un automóvil por un camino público, como resultado del cual otra persona recibió lesiones que le ocasio-naron la muerte — podría ser condenado a presidio, mientras que otro acusado — convicto del delito de homicidio involuntario por el hecho de haber dado muerte con el automóvil que guiaba a velocidad excesiva en una calle de mucho tránsito y sin dar aviso alguno a otra persona que se encontraba confiadamente parada en la acera o sitio presumible seguro de dicha calle — podría ser condenado a [146]*146cárcel o al pago de una multa. Cuando cabe dar a una ley una interpretación razonable es deber del juzgador así interpretarla y evitar con ello el absurdo, como ocurre con la ley que nos ocupa. 59 C. J. 968, sec. 574. Si puede considerarse prácticamente compren-dido el delito previsto en el Artículo 328 en aquella parte del Artículo 203 del mismo que define el homicidio involuntario — cuya pena se fija en el Artículo 204 — la enmienda de este último, reba-jando su calificación y penalidad, deroga aquella parte del 328 que impone una calificación y penalidad más severas.

El apelante se funda en los siguientes casos: United States v. Yuginovich, 256 U. S. 450; United States v. One Bay State Roadster, 2 F. (2d) 616; United States v. Stafoff, 268 F. 417; United States v. Stafoff, 260 U. S. 477; State v. McClellan (La.), 98 So. 748; Espalin v. State (Tex.), 237 S. W. 274; United States v. One Chevrolet Coupé, 9 F. (2d) 85; Newbauer v. State (Ind.), 161 N. E. 826; y State v. Tate (La.), 171 So. 108.

El fiscal de esta corte hace las siguientes citas: Pueblo v. Canals, 48 D.P.R. 798; Pueblo v. Morales, 43 D.P.R. 1016; Pueblo v. Román, 41 D.P.R. 769; Pueblo v. Jiménez, 31 D.P.R. 351; People v. Collins, 233 P. 97, 107; 5 Am. Jur. 914, sec. 762; Id. 925, sec. 788; 8 R. C. L. 148; 2 R. C. L. Sup. 562, sec. 133; Pueblo v. Collado, 30 D.P.R. 188; State v. Schoeffer, 117 N. E. 220; y Pueblo v. Buscaglia, 54 D.P.R. 939.

Los artículos 192, 193 y 369 del Código Penal de California — -tanto al tiempo de su aprobación original en febrero 14, 1872, como al tiempo de ser adoptados en 1902 por nuestra Asamblea Legislativa Insular, como los artículos 203, 204 y 328 de nuestro Código Penal — traducidos al castellano, leían así:

“Artículo 192. — Homicidio es dar muerte ilegal a un ser bnTna.no sin que medie malicia. Es de dos clases:
“1. Voluntario: cuando ocurre con ocasión de una súbita pen-dencia o arrebato de cólera.
‘' 2. Involuntario: cuando ocurre al realizarse un acto ilegal, que no constituyere delito grave (felony); o al realizarse un acto legal [147]*147que pudiere ocasionar muerte en forma ilegal; o sin la. debida pru-dencia o circunspección.”
“Artículo 193. — El homicidio se castigará con la pena de pre-sidio por un término máximo de diez años.”
“Artículo 369. — Todo conductor, maquinista, guardafreno, guar-dágujas, u otra persona encargada del todo o en parte de cualquier vagón, locomotora o tren de ferrocarril que voluntariamente o por descuido lo dejare o hiciere chocar con otro vagón, locomotora, tren u otro objeto o cosa, ocasionando de este modo la muerte de una persona, incurrirá en pena de presidio en la prisión del estado por un término de uno a diez años.”

En 1908 se agregó el “automóvil y buque de vapor” al “vagón, locomotora o tren de ferrocarril,” especificados en el artículo 328 tal cual el mismo fue adoptado por nuestra Asamblea Legislativa en 1902. También se agregaron las palabras cualquier despachador de trenes (train dispatcher), telegrafista, jefe de estación, o cualquiera otra persona “en-cargada en todo o en parte del deber.de despachar o dirigir los movimientos de dicho vagón, locomotora, tren de ferro-carril, automóvil o embarcación,” a la lista de personas previamente enumeradas. Se retuvo la pena máxima de diez años de presidio. El mínimo en lo que a la pena de presidio se refería se rebajó de un año a seis meses. El artículo según quedó enmendado también fijaba una pena alternativa máxima de dos años de cárcel. Véase la Compi-lación de los Estatutos Revisados y Códigos de Puerto Rico, de 1911, sección 5776.

En 1916 (véase el Código Penal, edición de 1937) se redujo la pena máxima de presidio de diez a cinco años. La pena mínima de presidio y en su alternativa la pena de cárcel — cuando como consecuencia del choque moría una persona — fueron suprimidas, agregándose las siguientes dispo-siciones :

“Si como consecuencia del choque resultase daño para alguna persona, dicho conductor, maquinista, guardafreno, guardaguja u otra persona, incurrirá en pena de cárcel por un término máximo [148]*148de dos años, o multa máxima de mil dólares, o en ambas penas a discreción de la corte.”

El artículo 204 permaneció inalterado hasta 1933. Fue enmendado entonces (véase Código Penal, edición de 1937) y hoy en día lee así:

“El homicidio voluntario se castigará con pena de presidio por un término máximo de diez (10) años. El homicidio involuntario se castigará con pena de cárcel por un término máximo de tres (3) años o multa máxima de tres mil (3,000) dólares, o ambas penas a la vez, a discreción de la corte. Será considerado como un delito menos grave a todos los efectos de la ley y las cortes de distrito de Puerto Eico tendrán jurisdicción exclusiva original en los casos de homicidio involuntario y el acusado tendrá el derecho de solicitar ser juzgado por tribunal de derecho o por jurado.”

En el caso de United States v.

Free access — add to your briefcase to read the full text and ask questions with AI

Related

González Zayas v. Tribunal Superior de Puerto Rico
100 P.R. Dec. 136 (Supreme Court of Puerto Rico, 1971)
Pueblo v. Vargas Domínguez
86 P.R. Dec. 748 (Supreme Court of Puerto Rico, 1962)
Pueblo v. González
86 P.R. Dec. 250 (Supreme Court of Puerto Rico, 1962)
Roig Commercial Bank v. Buscaglia
74 P.R. Dec. 986 (Supreme Court of Puerto Rico, 1953)
Pueblo v. Pérez Díaz
58 P.R. Dec. 539 (Supreme Court of Puerto Rico, 1941)

Cite This Page — Counsel Stack

Bluebook (online)
56 P.R. Dec. 144, Counsel Stack Legal Research, https://law.counselstack.com/opinion/pueblo-v-padilla-prsupreme-1940.