Colon Gonzalez, Marielys v. Nieves Sosa, Johnathan

CourtTribunal De Apelaciones De Puerto Rico/Court of Appeals of Puerto Rico
DecidedMarch 31, 2025
DocketKLAN202500228
StatusPublished

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Colon Gonzalez, Marielys v. Nieves Sosa, Johnathan, (prapp 2025).

Opinion

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO TRIBUNAL DE APELACIONES PANEL IV

MARIELYS COLÓN Apelación GONZÁLEZ acogida como JOHNATHAN NIEVES CERTIORARI SOSA procedente del Tribunal de Primera Instancia, vs. KLAN202500228 Sala Superior de Carolina

EX PARTE Civil Núm.: F DI2013-0839

Sobre: Divorcio - Consentimiento Mutuo Panel integrado por su presidenta, la Jueza Cintrón Cintrón, la Jueza Rivera Marchand y la Juez Barresi Ramos.

Cintrón Cintrón, Jueza Ponente.

RESOLUCIÓN

En San Juan, Puerto Rico, a 31 de marzo de 2025.

La peticionaria, señora Marielys Colón González, comparece

pro se ante este Foro y solicita la revisión de la Orden emitida por el

Tribunal de Primera Instancia (TPI), Sala Superior de Carolina, el 8

de enero de 2025. Mediante la misma, el TPI ordenó a la peticionaria

pagar cierta deuda pendiente con la Administración para el

Sustento de Menores (ASUME). Ello, dentro del contexto de una

solicitud de autorización para relocalización de menores instada por

el recurrido, el señor Johnathan Nieves Sosa.

Ahora bien, a pesar de que se instó un recurso de apelación,

lo acogemos como un certiorari, toda vez que se recurre de una

Orden interlocutoria emitida por el foro de instancia. Sin embargo,

se mantendrá el mismo alfanumérico asignado por la Secretaría de

este Tribunal de Apelaciones por cuestiones de economía procesal.

Por las razones que expresamos a continuación, se desestima

el auto de certiorari solicitado por falta de jurisdicción ante su

presentación prematura.

Número Identificador RES2025 ___________________ KLAN202500228 Página 2 de 5

I.

Según surge del expediente, las partes de epígrafe son los

progenitores de JNC y JNC, de 15 y 14 años, respectivamente. El

señor Nieves Sosa ostenta la custodia legal de ambas menores. El

25 de noviembre de 2024, este incoó una Solicitud de Autorización

para Relocalizar Menores fuera de la Jurisdicción de Puerto Rico. Allí,

entre otras cosas, informó que la señora Colón González tenía una

deuda sobre pensión alimentaria ascendiente a $14,798.11.

Además, el 26 de diciembre de 2024, el señor Nieves Sosa interpuso

ante el TPI una solicitud urgente reiterando su intención de

relocalizar a sus hijas al Estado de la Florida. El 3 de enero de 2025,

el TPI dictó una Orden, por medio de la cual autorizó dicho petitorio.

Examinada la contestación a la solicitud de relocalización, el

8 de enero de 2025, el foro de instancia dictó la Orden que hoy

revisamos. En esta, expresó lo siguiente:

1. Padre fue autorizado y sometió todo al expediente. Es responsabilidad de la parte mantener la dirección al día y la madre fue notificada a la dirección de récord. 2. Secretaría actualice información de la madre. 3. Surge del expediente que padre tiene custodia desde antes del 2018 y facultades tutelares. 4. Sobre la deuda, se debe pagar el total antes de 20 de marzo de 2025 y se le orienta a padre ir a ASUME Interestatal con la deuda.

Inconforme, la señora Colón González solicitó reconsideración,

pero la misma fue denegada mediante Orden emitida el 6 de febrero

de 2025 y notificada el 12 de febrero de 2025. Aun en desacuerdo,

el 18 de marzo de 2025, la señora Colón González presentó el

recurso de referencia en el cual aduce que el TPI erró al:

1. Modificar el plan de pago vigente desde el 1 de octubre de 2020, acordado entre ASUME y la Apelante (sic), sin haberse solicitado y/o celebrado una vista para la modificación de dicho plan, en contravención de lo dispuesto en González v. ASUME, 2014 TSPR 196.

2. Emitir una orden basada en información incompleta y errónea provista por el Apelado (sic), lo que constituye una KLAN202500228 Página 3 de 5

violación al debido proceso de ley, conforme a Fuentes v. Shevin, 407 US 67 (1972), y Mullane v. Central Hanover Bank & Trust Co., 339 US 306 (1950).

De acuerdo con la Regla 7 (B)(5) del Reglamento del Tribunal

de Apelaciones, 4 LPRA Ap. XXII-B, R. 7 (B)(5), este Foro puede

“prescindir de términos no jurisdiccionales, específicos,” escritos,

notificaciones o procedimientos adicionales, “con el propósito de

lograr su más justo y eficiente despacho”. Así, prescindimos de la

comparecencia de la parte recurrida.

II.

La jurisdicción es el poder o autoridad de un tribunal para

considerar y decidir casos y controversias. Metro Senior v. AFV, 209

DPR 203, 208-209 (2022), citando a Beltrán Cintrón v. Estado Libre

Asociado de Puerto Rico, 204 DPR 89, 101 (2020). Por ello, la falta

de jurisdicción de un tribunal incide directamente sobre el poder

mismo para adjudicar una controversia. Allied Management Group,

Inc. v. Oriental Bank, 204 DPR 374, 385-386 (2020). Sabido es que

los tribunales deben ser celosos guardianes de su jurisdicción y que

no poseen discreción para asumirla donde no la tienen. Por

consiguiente, los asuntos relacionados a la jurisdicción de un

tribunal son privilegiados y deben atenderse con primacía. Íd.,

citando a Peerless Oil v. Hnos. Torres Pérez, 186 DPR 239, 249

(2012) y otros. Así, “cuando un tribunal determina que no tiene

jurisdicción para intervenir en un asunto, procede la inmediata

desestimación del recurso apelativo conforme lo ordenado por las

leyes y reglamentos para el perfeccionamiento de estos recursos”.

Allied Management Group, Inc. v. Oriental Bank, supra, pág. 387.

Nuestro más alto foro ha resuelto que el derecho a una

notificación adecuada es parte del debido proceso de ley en su

vertiente procesal. Torres Alvarado v. Madera Atiles, 202 DPR 495

(2019). La Regla 65.3 de Procedimiento Civil, 32 LPRA Ap. V, R. 65.3, KLAN202500228 Página 4 de 5

establece que la notificación y el archivo en autos de una orden,

resolución o sentencia debe realizarse a todas las partes que hayan

comparecido en el litigio. Cuando la notificación se hace de

manera defectuosa o a una dirección equivocada o cuando se le

notifica una resolución emitida directamente a una parte y no

a su abogado, tal notificación resulta inoficiosa y se tiene por

no hecha. Rodríguez Mora v. García Lloréns, 147 DPR 305, 310-311

(1998). (Énfasis nuestro).

La correcta y oportuna notificación de las órdenes y

sentencias de los tribunales y de los dictámenes administrativos es

un requisito sine qua non del debido proceso de ley. De lo contrario,

se crea incertidumbre sobre cuándo comienzan a transcurrir los

términos para incoar los remedios post dictamen, entre otras graves

consecuencias y demoras. Dávila Pollock et. al. v. RF Mortgage, 182

DPR 86, 94 (2011). Su omisión puede conllevar graves

consecuencias, además de crear demoras e impedimentos en el

proceso judicial. Yumac Home v. Empresas Masso, 194 DPR 96, 107

(2015). Hasta que no se notifique adecuadamente la orden o

resolución, la misma no surtirá efecto y los distintos términos para

solicitar los mecanismos procesales posteriores o la revisión judicial

del dictamen que de ella nacen no comienzan a transcurrir.

Maldonado v. Junta de Planificación, 171 DPR 46, 58 (2007).

Un tribunal carece de jurisdicción para adjudicar una

controversia cuando se presenta un recurso de forma prematura.

Un recurso prematuro se presenta en la secretaría de un tribunal

antes de que el asunto esté listo para su adjudicación, por lo que

adolece del grave e insubsanable defecto de falta de jurisdicción.

Padilla Falú v. AVP, 155 DPR 183, 192 (2001). En armonía con lo

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