Suárez v. Corte de Distrito de San Juan

49 P.R. Dec. 817, 1936 PR Sup. LEXIS 84
Supreme Court of Puerto Rico·Decided April 22, 1936·No. No. 1052·Published·Cited by 1 cases

Opinion

El Juez Asociado Señor HutchisoN,

emitió la opinión, del tribunal.

Un demandante inició pleito ante una corte municipal para recobrar la suma de $25, como saldo insoluto de daños y per-juicios que se alegaba montaban a $50 y la mitad de los cuales ya había sido pagada por el demandado. Dicho pleito fue entablado al amparo de una Ley (núm. 10) intitulada “Ley estableciendo juicios especiales en las cortes municipales de Puerto Bico, y para otros fines”, aprobada el 21 de abril de 1921 (Leyes de ese año, pág. 113). La corte municipal, des-pués de celebrar un juicio sobre los méritos, desestimó la de-manda y el demandante apeló para ante la corte de distrito. [818] La sección. 5 de la referida ley de 1921 lee así (Bastardillas nuestras.):

<! Contra la sentencia qne se dicte por la corte municipal podrá apelarse para ante la corte de distrito correspondiente, dentro del décimo día de notificado el perjudicado. Interpuesta la apelación dentro del quinto día el secretario deberá remitir los autos origina-les del caso, a dicha corte de distrito, la cual 'procederá a celebrar el juicio de novo, ajustándose a- los trámites de la presente, sin suje-ción tampoco a calendario.”

En el presente caso el demandante radicó su escrito de apelación el 7 de mayo de 1935. El mismo día el demandado solicitó el levantamiento del embargo. Su moción fué oída y el embargo levantado el 10 de abril. Los autos fueron ra-dicados en la corte de distrito el 16 de mayo. Dos días des-pués el apelado solicitó de la corte de distrito que desesti-mara la apelación, toda vez que no se Rabian elevado los autos dentro del período estatutario de cinco días. La corte de distrito Ralló que la demora se debió a la actuación del ape-lado al solicitar el levantamiento del embargo ante la corte municipal, y se negó a desestimar el recurso. También basó su negativa en parte en el RecRo de que los autos en apela-ción Rabian sido presentados antes de radicarse la moción parar desestimar. El apelado entonces solicitó y obtuvo un auto de certiorari.

La sección primera de la Ley (núm. 13) aprobada el 14 de noviembre de 1917 (leyes de ese año, Tomo II, pág. 225) lee como sigue:

“Artículo 1. — La sección la. de la ley para reglamentar las ape-laciones contra sentencias de las cortes municipales en pleitos civiles, aprobada en marzo 11 de 1908 queda por la presente enmendada, de modo que se lea como sigue:
‘Sección la. — Cuando una corte municipal hubiere dictado' sen-tencia en un asunto civil, resolviéndolo definitivamente, cualquiera de las partes que se creyere perjudicada, podrá interponer recurso de apelación para ante la corte de distrito del distrito judicial en que radicare la corte municipal. Se formalizará la apelación notificán-dola por escrito al secretario de la corte municipal, dentro de los diez [819] días siguientes al en que se hubiere notificado la sentencia a la parte contra la cual se hubiere dictado, o a su abogado, y entregando igual notificación dentro del mismo término a la parte contraria o a su abogado.
‘Dentro de los veinte días siguientes a la radicación del aviso de apelación, la parte apelante radicará en la secretaría de la corte de distrito correspondiente una transcripción de todas y cada una de las alegaciones, mociones, órdenes, de la sentencia definitiva y del escrito de apelación, previa entrega de un ejemplar de dicha trans-cripción a la parte contraria, o a su abogado. La referida transcrip-ción será certificada por los -abogados de las partes, o por éstas, en cuanto a su exactitud, y dentro de cinco días de radicada dicha trans-cripción, la parte apelada podrá solicitar de la corte de distrito, y se ordenará por ésta, si así procediere, que se agregue al récord cual-quier alegación, documento, orden o escrito que, constando en el ré-cord de la corté municipal, se hubiere omitido y fuere necesario para la mejor resolución del caso.
“ ‘Si los abogados o las partes se negaren o no se pusieren de acuerdo para certificar dicha copia o récord, entonces lo hará el se-cretario de la corte municipal, a petición del apelante.
“ ‘Sí la transcripción no fuere radicada en la corte de distrito dentro del término prescrito, o de la prórroga que dicha corte hu-biere concedido al efecto, se desestimará la apelación.’ ”

■ Se ha resuelto que la disposición de que “Si la transcrip-ción no fuere radicada en la corte de distrito dentro del tér-mino prescrito, o de la prórroga que dicha corte hubiere con-cedido al efecto, se desestimará la apelación,” es imperativa. Guadalupe v. Berga, Juez de Distrito, 29 D.P.R. 296 y Blondet v. Flores, 35 D.P.R. 214. La cuestión es si esta disposición de la enmienda de 1917 es aplicable a un caso de esta natu-raleza.

' No podemos asumir con el peticionario que el efecto de la ' ley de 1921 es meramente acortar el termino de veinte días prescrito por la enmienda de 1917. La sección 5 de la ley de 1921 no es una enmienda a la ley de 1908, según ésta fue enmendada en 1917.

La enmienda de 1917 exige que el apelante, dentro de veinte días de presentado el escrito de apelación, radique en la oficina del secretario de la corte de distrito la transcripción [820] de autos de la corte municipal, luego de entregar copia de tal transcripción a la parte contraria o a su abogado. El pá-rrafo final de la enmienda de 1917 especifica la falta de ar-chivar esta transcripción “dentro del término prescrito o de la prórroga que dicha corte hubiere concedido al efecto.” “El término prescrito” es el de veinte días fijado por la en-mienda de 1917. Los autos en apelación en el presente caso fueron radicados en la oficina del secretario de la corte de distrito enteramente dentro del período estatutario de veinte días, aunque desde luego no hubo transcripción. Ni la ley de 1921 ni la enmienda de 1917 exigen de un juez de distrito que desestime una apelación interpuesta de una corte, municipal en los casos comprendidos por la ley de 1921, al dejar el secretario de la corte municipal de “remitir los autos ori-ginales del caso dentro de los cinco días provistos por esta última ley.”

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Suárez v. Corte de Distrito de San Juan, 49 P.R. Dec. 817, 1936 PR Sup. LEXIS 84 (prsupreme 1936).

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