Pueblo v. Llanos Guerra
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[456]*456SENTENCIA
En el proceso seguido contra el apelante por asesinato declaró el hijo de la víctima como testigo de cargo rela-tando la forma cómo fue muerto su padre.
En apelación el único error que se apunta se relaciona con la admisión en evidencia de los documentos con Identifi-[459]*459cación L y O a que se ha hecho referencia. Sostiene el ape-lante que fue errónea su admisión en evidencia ya que consti-tuían material confidencial de la defensa. La cuestión surge así, según las versiones conflictivas enunciadas por el fiscal y la defensa.
Sostiene el fiscal que le informó al abogado del acusado que tenía en su poder una carta incriminatoria firmada por “Cheo” y le sugirió que le consiguiera muestras de la escri-tura del acusado para someterlas a un perito para que deter-minara si la carta había sido escrita por el acusado y si resultaba que no había sido escrita por éste eso le beneficiaba al acusado y lo podría usar en su defensa, pero que si por el contrario resultaba que la escritura era la misma, el fiscal presentaría la carta como prueba de cargo.
La versión de la defensa es en el sentido de que luego que se enteró de que el fiscal tenía la carta incriminatoria, la cual le fue facilitada por el fiscal para que la examinara, le informó a éste que el acusado negaba que hubiera escrito la carta pero que no estaba en condiciones de probar con un perito que la carta no había sido escrita por él ya que no tenía los medios económicos para contratarlo y que entonces el fiscal le ofreció que el perito de la policía le daría el ser-vicio gratuitamente y por esa razón le suministró las mues-tras Identificadas L y O, pero no para que el dictamen del perito pudiera ser usado por el Pueblo si resultaba adverso al acusado.
Planteada así la cuestión la misma se reduce a dirimir un conflicto de hecho y el juez de instancia lo dirimió en contra del acusado dándole crédito a la versión del fiscal.
Se confirma la sentencia que dictó el Tribunal Superior, Sala de San Juan en 4 de octubre de 1965.
Así lo pronunció y manda el Tribunal y firma el Señor Juez Presidente.
Certifico:
(Fdo.) Joaquín Berrios
Secretario
—O—
En el alegato del acusado se resume así el testimonio de este testigo:
“Declaración del Testigo Pedro Juan Ramírez — Vivía con su padre en la Calle Fajardo 287, en Villa Palmeras.
“Para el 28 de abril de 1965, de siete y media a ocho, estaba en el cuarto en que habitaba con su padre, en espera de que él terminara de preparar café, para él hacerle la comida, cuando entró el acusado. Que él se asombró y entonces éste le amenazó con una cuchilla que el testigo describió como de seis pulgadas de largo. Que le dijo que se callara que él iba a asaltar a su padre. Que el acusado agarró un tubo de los que tenían para la construcción y le dio con él a su padre. Que él entonces se le abalanzó encima; pero que como el individuo era más grande y fuerte que él, lo restralló y volvió y golpeó a su padre y entonces le rebuscó los bolsillos y le sacó el reloj y otros documentos. Que él trató de salir corriendo pero que se le enredó el ruedo del pantalón en la puerta y entonces el acusado lo amenazó con que si decía algo, lo mataba a él, a su hermana y a su novia. Que el acusado le advirtió que cuando vi-niera cualquier persona a preguntar por su papá, dijera que él había salido para la isla a ver a una hermana enferma. Que entonces él salió de la casa y se paró más abajo y allí estuvo como quince o veinte mi-nutos y entonces vio que el acusado salió de la casa, pero sin su padre. Que entonces él regresó a la casa y no encontró a su padre y comenzó a buscarlo y no lo pudo encontrar, ni en la casa ni en los alrededores. Que entonces volvió a salir y el acusado volvió a amenazarlo. Que cons-tantemente lo amenazaba.
“Que el 6 de mayo, su tía le ordenó que abriera la letrina y que al él hacerlo descubrió a su padre allí.
“Declaró que como dos meses o dos meses y medio después de la muerte de su padre, él estaba en el Hipódromo El Comandante, cuando se le acercó un individuo y le echó una carta al bolsillo. Que él la leyó y se la echó al bolsillo de la camisa. Que luego él le dio esa camisa a su novia para que se la lavara.
“Declaró que no fue hasta que descubrieron el cadáver de su padre que él contó lo sucedido, pues estaba aterrorizado con las amenazas que le habían hecho. ■
“En la repregunta declaró, que el mismo día de los hechos el acusado había estado en su casa y le había ofrecido para la venta, unas cosas; pero que su padre no compró nada, pues el dinero que tenía era para comprar un cemento.
“Que al otro día de ocurrido los hechos, o sea, el jueves 29, él salió de su casa como a las 9:00 de la mañana y vio al acusado frente a una Mueblería. Que el acusado volvió y lo amenazó. (T.E. p. 149) Que [457]*457detrás del acusado venía un hombre con un parcho y una gafas ahuma-das. Que entonces el acusado le dijo que iban para el Banco Popular de Barrio Obrero. Que al llegar al Banco, el acusado sacó de su bolsillo, una libreta que era de su padre. Que tenía dos hojas firmadas- para sacar dinero del Banco. Que una era por $125.00 y otra por $185.00. (T.E. p. 158) Que le entregó la de $125.00 para que él sacara ese dinero y que retiró el dinero y que cuando salió del Banco vino el acusado, le quitó el dinero y la libreta y todo y se lo guardó en el bolsillo izquierdo. Que luego el acusado y el acompañante se fueron en un taxi en dirección a Cantera. Que luego regresó a su casa pero no notificó a la Policía; que él estuvo en su cuarto hasta las siete de la noche en que fue a casa de su novia y luego regresó de nuevo a su casa.
“El viernes 30, salió de su casa como a las 9:00 ó 10:00 de la mañana en dirección hacia abajo y al llegar a la Calle Edna esquina Calle Fa-jardo, se encontró con el acusado, quien volvió nuevamente a amenazarle. Que luego de esto, fue a casa de su novia y no volvió para la casa. Que estuvo en la casa como hasta las seis y que cuando salió volvió a encon-trar al acusado en la esquina.
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96 P.R. Dec. 455, 1968 PR Sup. LEXIS 167, Counsel Stack Legal Research, https://law.counselstack.com/opinion/pueblo-v-llanos-guerra-prsupreme-1968.